En tiempos de celulares, Google e inteligencia artificial, las bibliotecas populares enfrentan un desafío que va mucho más allá de conservar libros: conseguir que las nuevas generaciones vuelvan a entrar, recorrer sus estantes y descubrir todo lo que todavía pueden encontrar allí.
Marta Bravo, referente de la Biblioteca Popular Doctor Manuel Gorostiaga y de la Federación de Bibliotecas Populares de Santiago del Estero, visitó el stand de LV11 en la Feria del Libro y conversó con ADN de Radio sobre el presente de estos espacios.
Su mensaje fue sencillo: las bibliotecas siguen vivas, incorporaron nuevos contenidos y necesitan volver a encontrarse con la comunidad.
“Un espacio de encuentro, cultura y conocimiento”
Para Bravo, pensar una biblioteca únicamente como un lugar silencioso lleno de libros pertenece a una mirada incompleta.
“Debemos rescatar ese espacio como un espacio de encuentro, como un espacio de cultura, como un espacio de conocimiento y de suma de saberes”, sostuvo.
La referente reconoció que las nuevas generaciones crecieron con otras herramientas y que hoy buena parte de las consultas comienzan en el teléfono, Google o la inteligencia artificial.
Pero las bibliotecas también fueron incorporando esos nuevos temas.
“Tenemos un montón de bibliografía nueva, bibliografía actualizada, como por ejemplo robótica, inteligencia artificial”, explicó.
Incluso cuentan con materiales destinados a docentes para abordar estas herramientas junto a las nuevas generaciones.
El desafío de rescatar bibliotecas
La Federación reúne a bibliotecas de la ciudad Capital y del interior de Santiago del Estero.
Sus representantes mantienen encuentros periódicos en los que analizan las necesidades de las instituciones y, especialmente, cómo sostener aquellas que atraviesan mayores dificultades.
Bravo recordó una expresión que escuchó durante la bendición de una biblioteca y que la llevó a reflexionar: algunos de estos espacios se encuentran “a punto de cremación”.
La frase, explicó, hacía referencia a una realidad preocupante: hay bibliotecas que prácticamente dejaron de recibir visitantes.
Por eso, uno de los grandes objetivos de la Federación pasa por recuperarlas y volver a integrarlas a la vida cotidiana de cada comunidad.
“Hay miles de historias y miles de tesoros escondidos”
En el caso de la Biblioteca Popular Doctor Manuel Gorostiaga, ubicada sobre calle San Martín, Bravo contó que trabajan bajo un lema: “Creer, crecer e imaginar”.
La frase resume el concepto que buscan transmitir a quienes todavía no conocen el espacio.
“Dentro de las bibliotecas hay miles de historias y miles de tesoros escondidos que las nuevas generaciones no conocen”, señaló.
La institución cuenta además con bibliografía renovada, parte de ella conseguida a partir de la participación en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
Terror y policiales para conquistar nuevos lectores
Bravo, docente jubilada, explicó que prestaron especial atención a la literatura infantil y juvenil, con propuestas pensadas para preadolescentes y adolescentes.
Entre los materiales incorporados aparecen historias de terror y relatos policiales, géneros con los que buscan generar una puerta de entrada hacia la lectura.
Pero tener los libros disponibles no era suficiente.
La pregunta que surgió dentro de la institución fue concreta: ¿cómo lograr que los jóvenes efectivamente se acerquen y los abran?
Y la respuesta apareció en forma de juego.
Un cubo para elegir qué leer
La Biblioteca Gorostiaga decidió que su participación en la Feria no consistiría simplemente en colocar libros sobre una mesa y esperar a los visitantes.
Prepararon entonces un gran cubo con diferentes consignas.
La dinámica es sencilla: cada participante arroja el cubo y, dependiendo del color o la frase que aparezca, recibe una propuesta de lectura.
Puede tocarle poesía, trabalenguas, cuentos chinos o historias de mujeres santiagueñas, entre otras alternativas.
La idea estaba inicialmente orientada hacia los adolescentes, pero ocurrió algo que sorprendió a sus responsables.
“Se han prendido tanto adultos como jóvenes”, contó Bravo.
El objetivo detrás del juego es lograr algo elemental pero decisivo: que el visitante tome el libro, lo manipule, lo abra y tenga un primer contacto con aquello que puede encontrar en una biblioteca.
Diferentes bibliotecas pasarán por el stand
La participación en la Feria se realiza a través del espacio de la Federación de Bibliotecas Populares de Santiago del Estero.
La Biblioteca Gorostiaga ocupa uno de los turnos y posteriormente será reemplazada por otras instituciones que integran la Federación.
De esa manera, diferentes bibliotecas tendrán la posibilidad de mostrar su trabajo, sus colecciones y las iniciativas que desarrollan durante el año.
Volver a entrar a una biblioteca
La conversación también permitió recuperar algo que ninguna plataforma digital reproduce exactamente: la experiencia física de estar dentro de una biblioteca.
Bravo recordó sus años como estudiante, cuando realizar una tarea implicaba acudir a estos establecimientos y buscar allí la bibliografía necesaria.
Hoy las formas de acceder a la información cambiaron radicalmente, pero su planteo no pasa por enfrentar a los libros con la tecnología.
De hecho, las propias bibliotecas ya ofrecen contenidos sobre robótica e inteligencia artificial.
El desafío es otro: conseguir que las nuevas generaciones descubran que esos edificios todavía pueden ser lugares de encuentro, aprendizaje, curiosidad y acceso al conocimiento.
“Vayan a las bibliotecas”, invitó Marta Bravo.
Y cuando desde la mesa resumieron que la literatura permite conocer, comprender y abrir la cabeza, ella completó la idea con apenas tres palabras:
“Nos hace libres”.






