El presidente de la Nación, Javier Milei, volvió a presidir una reunión de la totalidad del Gabinete nacional en la Casa Rosada luego de casi un mes sin encuentros de este tenor. La cita oficial, desarrollada en el Salón Eva Perón, estuvo signada por un conjunto de reglas de convivencia y protocolo interno que llamaron la atención de los propios integrantes del equipo de gobierno.
Según trascendió en informes periodísticos, el protocolo dispuesto en la sede gubernamental incluyó condiciones específicas de acondicionamiento del espacio: postigos cerrados para regular la iluminación, aire acondicionado fijado en 16 grados y restricciones al ingreso del personal de servicio, que solo pudo servir infusiones antes del inicio formal de la deliberación. Asimismo, se dispuso la prohibición del uso de teléfonos celulares y la restricción absoluta de circulación o salida del salón mientras se mantuviera la exposición presidencial.
Debates económicos y contrapuntos internos
El encuentro de trabajo se extendió por espacio de tres horas y estuvo centrado principalmente en el análisis de la coyuntura económica y el seguimiento de las variables presupuestarias. Durante el intercambio de opiniones entre las distintas carteras, se registraron contrapuntos sobre el impacto de las medidas fiscales, en los que el jefe de Estado ratificó la continuidad del rumbo económico trazado por el Poder Ejecutivo nacional.
La agenda política de la jornada se desarrolló en paralelo al seguimiento de la actividad de los distintos bloques opositores de cara a los próximos turnos electorales. La reunión de ministros marcó la reanudación de las dinámicas habituales de gestión en el área central del Gobierno nacional tras las semanas de interrupción en la agenda de Gabinete.






