El legado de Lionel Messi continúa expandiéndose hacia horizontes sin precedentes y ya no conoce de límites geográficos ni deportivos. A los 38 años, el capitán de la selección argentina y emblema del Inter Miami sumó un nuevo récord de carácter histórico, esta vez estrictamente vinculado al ámbito de las finanzas internacionales y los negocios globales.
Las claves de una fortuna monumental
De acuerdo con un exhaustivo informe financiero elaborado y publicado por la prestigiosa agencia internacional Bloomberg, el astro rosarino logró quebrar la barrera de los 1.000 millones de dólares en patrimonio neto. Con este hito económico, el campeón del mundo en Qatar 2022 ingresó formalmente al selecto y restringido grupo de atletas billonarios de todo el planeta, una condición que dentro del ámbito del fútbol profesional únicamente ostentaba el portugués Cristiano Ronaldo.
Los detalles de la investigación precisan que el futbolista acumuló una base superior a los 700 millones de dólares únicamente en concepto de salarios fijos y bonificaciones por objetivos deportivos desde el año 2007 hasta la actualidad. Sin embargo, el verdadero salto exponencial de sus arcas se produjo a partir de su desembarco estratégico en la Major League Soccer (MLS) de los Estados Unidos.
El fenómeno de Miami y sus negocios extra futbolísticos
Su contrato con la franquicia de Florida revolucionó los estándares del marketing deportivo al incluir acuerdos de participación directa en las ganancias por derechos televisivos de la plataforma Apple TV, además de una cláusula preferencial que le otorga la opción de adquirir acciones de la propia institución en el corto plazo.
Fuera de la línea de cal, el patrimonio de Messi se encuentra sólidamente diversificado en múltiples sectores de la economía real. Entre sus inversiones más rentables y consolidadas se destacan:
Real Estate: Es propietario de una administradora y desarrolladora inmobiliaria internacional valuada en más de 230 millones de dólares.
Hotelería y Gastronomía: Cuenta con una importante cadena de hoteles de lujo y posee una participación accionaria clave en la reconocida franquicia gastronómica “El Club de la Milanesa”.
El documento resalta además el trasfondo de su última decisión contractual, recordando que el argentino desestimó una propuesta billonaria proveniente del fútbol de Arabia Saudita antes de inclinarse por el mercado norteamericano. En su momento, el propio Messi había echado por tierra las especulaciones con una frase contundente: “Si hubiera sido por dinero, me habría ido a Arabia Saudita”, priorizando el bienestar familiar y un modelo de negocios a largo plazo que hoy lo posiciona en la cúspide de las finanzas del deporte rey.






