Apenas un día después de asumir formalmente sus funciones, el nuevo intendente de la ciudad de La Banda, Llamil Abdala, puso en marcha su gestión con una intensa agenda territorial enfocada en mitigar los severos daños ocasionados por el reciente temporal que azotó a la región.
Acompañado por miembros de su gabinete de Obras Públicas, Planeamiento y Gobierno, el jefe comunal se hizo presente desde tempranas horas en el Obrador Dorrego para supervisar de cerca el despliegue de las cuadrillas municipales encargadas de la limpieza de calles, retiro de ramas caídas y la normalización de los servicios básicos.
"En pocas horas dejamos todos los servicios normalizados"
Tras constatar el estado de operatividad de los equipos de trabajo, Abdala llevó tranquilidad a los vecinos bandeños: «En pocas horas dejamos todos los servicios normalizados», destacó, haciendo hincapié en que la articulación permanente entre las distintas áreas será el sello distintivo de su administración para dar respuestas inmediatas a la comunidad.
Posteriormente, la agenda de urgencia lo condujo hacia el desagüe pluvial de la calle Rebottaro, uno de los sectores más comprometidos por el acumulamiento de agua durante las intensas ráfagas y precipitaciones. En el lugar, evaluó el esfuerzo del personal operativo y bajó instrucciones directas a su equipo técnico para proyectar e iniciar esta misma semana obras de mejora estructural que optimicen el escurrimiento hídrico en la zona.
Con esta primera incursión en terreno, el flamante intendente ratificó un estilo de gestión basado en la presencia constante en los barrios y la resolución rápida de las contingencias urbanas.






