El arquitecto santiagueño Eduardo Ignacio Murias, detenido en Brasil desde mayo de este año por una acusación de presunta injuria racial contra un niño de 7 años, afrontará este miércoles 14 de octubre una jornada decisiva ante la Justicia brasileña.
A partir de las 14 horas está prevista una audiencia de instrucción y juzgamiento, instancia en la que se presentarán testimonios, se evaluarán las pruebas incorporadas al expediente y se escucharán los argumentos de las partes.
El procedimiento podría derivar en una sentencia, aunque su resultado dependerá de la valoración judicial de los elementos reunidos durante la investigación.
Murias estará presente en la audiencia junto con los testigos convocados, en un proceso que genera expectativa tanto en Brasil como en Santiago del Estero.
El abogado de la familia del niño espera una condena
En diálogo exclusivo con Nuevo Diario, el abogado Gilberto Silva, representante de la familia del menor, manifestó su confianza en las pruebas reunidas y destacó la importancia que tendrán las declaraciones de los testigos.
“Esperamos que los testimonios refuercen las pruebas que ya tenemos y ayuden a demostrar la gravedad de lo ocurrido para lograr una condena”, expresó el letrado.
Silva sostuvo que la audiencia permitirá avanzar en el esclarecimiento del episodio denunciado y remarcó que la intención de la familia es obtener una resolución judicial conforme a la legislación brasileña contra el racismo.
Al mismo tiempo, reconoció que el acusado tiene derecho a ejercer su defensa, contar con representación legal y cuestionar los elementos probatorios presentados en su contra.
Pese a ello, aseguró que la parte denunciante mantiene su confianza en las actuaciones que forman parte del expediente.
Qué ocurrió en Brasil y por qué fue detenido Murias
La causa se originó a partir de un episodio que habría ocurrido durante un recorrido en un tren turístico de São João del-Rei, ciudad ubicada en el estado brasileño de Minas Gerais.
De acuerdo con la investigación, el arquitecto santiagueño habría fotografiado a un niño de 7 años y posteriormente enviado mensajes a un grupo privado de WhatsApp.
Esas comunicaciones, según la acusación, habrían incluido expresiones despectivas y referencias vinculadas con la esclavitud, dirigidas al menor.
El hecho derivó en una investigación judicial por presunta injuria racial, delito contemplado en la legislación brasileña.
Murias permanece detenido desde mayo de 2026, mientras se desarrolla el proceso.
Hasta que exista una resolución judicial definitiva, la acusación debe ser tratada como una imputación y no como un hecho cuya responsabilidad penal ya haya sido establecida.
La defensa cuestiona las pruebas obtenidas del celular
Uno de los aspectos centrales del expediente es la información que habría sido extraída del teléfono celular del acusado.
La defensa de Murias presentó cuestionamientos sobre la forma en que se obtuvieron esas pruebas y su validez dentro del proceso judicial.
Esta discusión será relevante al momento de determinar qué elementos pueden ser considerados por el juez para resolver el caso.
Por su parte, la representación legal de la familia del niño sostiene que existen pruebas suficientes para respaldar la acusación y espera que los testimonios permitan reforzarlas.
La audiencia también ofrecerá al imputado la posibilidad de presentar sus argumentos y ejercer su derecho de defensa.
Una audiencia decisiva para el futuro del arquitecto santiagueño
La instancia prevista para este miércoles será determinante para conocer cómo continúa la situación judicial de Eduardo Ignacio Murias.
El juez deberá analizar los testimonios, la documentación y los planteos de las partes antes de adoptar una resolución.
Si bien existe expectativa por una eventual sentencia durante la jornada, no puede darse por confirmada una condena ni una absolución antes de que la Justicia se pronuncie.
El caso mantiene la atención en Santiago del Estero por tratarse de un profesional oriundo de la provincia que permanece detenido en el exterior desde hace varios meses.
La audiencia de las 14 marcará un nuevo capítulo en una investigación que tiene como eje una denuncia por presunta discriminación racial contra un menor de edad.






