El triunfo del "Negro" bandeño significó un alivio y una inyección de confianza fundamental para el plantel luego de las derrotas iniciales ante Platense y Atenas de Córdoba. En sus primeras palabras, Pérez remarcó la importancia emocional de sumar de a dos en casa: “Necesitábamos una victoria para que el equipo, para que la gente y para que todos crean en lo que veníamos hablando del proceso. Partido a partido el equipo va mostrando mejorías: contra Platense no fue bueno, con Atenas mejoramos y hoy fue un gran partido”.
Respecto a la adaptación de un grupo profundamente renovado, el base subrayó que la evolución táctica requiere tiempo de maduración: “Es normal, es parte de un equipo completamente nuevo en cuanto a jugadores y cuerpo técnico. Va a llevar un tiempo, pero lo importante es que estamos dando pasos al frente, que es lo que buscamos más allá de los resultados, aunque competimos para ganar”.
Carácter ante las ausencias y jerarquía del rival
Uno de los puntos más altos de la noche fue la capacidad del equipo de sobreponerse a un armado corto debido a las bajas por lesión que sufre la plantilla que conduce Leonardo Costas.
Al respecto, Lucas Pérez fue contundente: “Fue una muestra de carácter y de funcionamiento. Demuestra que el equipo tiene identidad y sabe a qué juega; más allá de que falten jugadores, el equipo sigue jugando de la misma manera. Eso me pone muy contento y orgulloso porque demostramos un gran nivel de básquet”.
Finalmente, el conductor de la "Fusión" bandeña puso en dimensión el calibre del adversario superado en el parquet del Vicente Rosales: “No se le ganó solamente a un rival duro, se le ganó a uno de los mejores equipos del país hoy por hoy. Vienen de jugar la Copa Intercontinental haciendo un gran papel y tienen un plantel con diez jugadores de primera línea, por lo que hay que valorarlo muchísimo”, concluyó.






