El cruce de declaraciones elevó al máximo la tensión política entre la administración central y las provincias opositoras. La polémica se gatilló a partir de una entrevista concedida por Quintela en el programa Infobae al Amanecer, donde el riojano reaccionó con vehemencia a una frase previa de Caputo, quien había deslizado que el gobernador bonaerense Axel Kicillof jamás llegaría a la presidencia. "Lo vamos a investigar a él también cuando lleguemos al poder nosotros. Vamos a hacer lo que nunca hicimos, que es investigar qué sucedió en esta gestión. Por eso, los inversores tienen que tener cuidado", disparó el mandatario peronista, sembrando un manto de dudas sobre la seguridad jurídica del programa económico actual.
La réplica del titular del Palacio de Hacienda no se hizo esperar y llegó a través de su cuenta oficial en la plataforma X. Caputo tildó al gobernador riojano de conducirse como un "matón de barrio" y le reprochó la utilización de las estructuras del Estado con fines de persecución política. En su descargo digital, el funcionario nacional rememoró viejos conflictos institucionales al señalar: "Ya estuvieron y lo hicieron gobernador, porque para eso ustedes utilizan el poder del Estado. Tuvieron que inventar entonces que mi familia había atentado contra la vicepresidente", en una alusión directa a las acusaciones que en su momento vincularon a una empresa de su entorno familiar con el proceso judicial por el intento de magnicidio contra Cristina Kirchner.
"Mejor que amenazar cual matón de barrio, dedíquese a gobernar bien su provincia que, por su culpa, es un verdadero desastre."
El debate por el RIGI, el regreso de los "Chachos" y la mirada del NOA
El ministro de Economía aprovechó la discusión para achacarle a Quintela las dificultades financieras que atraviesa el distrito riojano, vinculándolas directamente con su tajante rechazo a las reformas estructurales que promueve la Casa Rosada. Según argumentó Caputo, la decisión de La Rioja de no adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) está privando de manera directa a los ciudadanos de esa provincia de acceder a puestos de empleo genuinos, mayores recursos fiscales y mejores niveles salariales, en un contexto donde el mandatario provincial acaba de confirmar que dispondrá el regreso de los bonos de cancelación de deuda locales, popularmente conocidos como "Chachos", ante la aguda escasez de fondos corrientes.
La fuerte disputa dialéctica es seguida con suma atención por los despachos oficiales del noroeste argentino, una región donde la articulación de recursos y la obra pública dependen en gran medida del flujo de las transferencias federales. Mientras Quintela insistió en que los funcionarios nacionales "no conocen el país porque no lo visitan" y calificó al RIGI como "una entrega total de la riqueza nuestra", la réplica unificada del binomio Milei-Caputo buscó capitalizar el conflicto para exponer las asimetrías de gestión en las administraciones del interior. En paralelo, el gobernador riojano incluyó al mandatario santiagueño Gerardo Zamora dentro de una lista de dirigentes con experiencia federal capacitados para liderar la oferta electoral del PJ de cara al escenario de recambio institucional de 2027.







