El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro desplegaron este sábado sus últimas actividades de campaña proselitista con vistas al balotaje presidencial que se desarrollará este domingo 25 de octubre. Ambos referentes políticos concentraron sus esfuerzos en los distritos electorales de Río de Janeiro y San Pablo con el propósito de captar el voto de los electores indecisos.
El mandatario nacional y líder del Partido de los Trabajadores (PT) encabezó una nutrida caravana en el barrio carioca de Copacabana antes de trasladarse hacia la capital paulista para liderar una caminata multitudinaria. Por su parte, el postulante del Partido Liberal (PL) centró sus intervenciones en Barra da Tijuca tras haber concretado actividades de cierre en Belo Horizonte.
Cruz por el rumbo económico y el modelo de Javier Milei
La jornada final del proceso electoral estuvo precedida por el debate televisivo celebrado el viernes, donde ambos contendientes mantuvieron un duro cruce ideológico en torno a la gestión del gasto público, las prestaciones sociales y las alianzas geopolíticas de la región.
Durante el intercambio, Lula cuestionó con dureza el alineamiento de Bolsonaro con las reformas de mercado impulsadas en la Argentina por el presidente Javier Milei, argumentando que la aplicación de políticas de ajuste fiscal e incremento en los índices de pobreza no constituyen un modelo de desarrollo sustentable para la economía brasileña.
Posicionamientos de cara a las urnas
Ante los señalamientos, el senador Flávio Bolsonaro rechazó los cuestionamientos y ratificó su respaldo al programa económico del mandatario argentino, ponderando las reformas estructurales y la desregulación como alternativas frente a los esquemas de intervención estatal promovidos por los gobiernos progresistas.
Asimismo, durante la discusión televisiva, el actual jefe de Estado reivindicó las partidas presupuestarias y los programas de crédito oficial otorgados durante su mandato para respaldar al sector agropecuario y garantizar la estabilidad macroeconómica del país sudamericano.






