El ministro de Producción de Santiago del Estero, Néstor Machado, visitó los estudios de Radio LV11 junto a Oscar Nuño, jefe de la Agencia de Desarrollo de Clodomira, y David Morante, productor de Jumial Pozo. En Actualidad Política explicaron cómo funcionan las Agencias de Desarrollo Territorial, qué herramientas ofrecen y cuál ha sido su impacto desde que comenzaron a funcionar el pasado 1 de abril.
De acuerdo con lo explicado por Machado, actualmente existen 12 Agencias de Desarrollo Territorial distribuidas estratégicamente en el interior provincial, aunque adelantó que la intención es continuar ampliando la estructura.
El ministro estimó que las diferentes acciones desplegadas por estos espacios estarían alcanzando actualmente a unos 5.000 productores, contemplando no solamente los servicios de maquinaria sino también capacitaciones, asesoramiento técnico y distintas gestiones.
“Las agencias de desarrollo representan al Estado en el territorio”, sintetizó Machado.
Maquinaria, trámites y asesoramiento sin viajar a Capital
El objetivo central, según explicó el funcionario, es acercar los servicios del Ministerio de Producción a las diferentes zonas productivas de Santiago.
Las agencias brindan servicios mecanizados, capacitaciones, acceso a sistemas de registro de productores y trámites vinculados con marcas y señales, entre otras herramientas.
La prioridad está puesta en los pequeños productores, aunque Machado aclaró que eso no excluye a otros sectores que requieran capacitación o diferentes tipos de asistencia.
También destacó la articulación mediante convenios con organismos e instituciones como el INTA y los colegios profesionales de veterinarios e ingenieros agrónomos.
Sobre la selección de las primeras 12 localidades, Machado señaló que se tuvieron en cuenta factores como las características productivas de cada región y la cantidad de productores existentes, y anticipó que el esquema puede extenderse.
Cómo funciona en el terreno: el caso de Clodomira
Oscar Nuño llevó a la mesa de LV11 la experiencia concreta de la Agencia de Desarrollo de Clodomira.
Actualmente trabajan con diferentes herramientas para acompañar las necesidades de la producción, desde la preparación de los campos hasta la cosecha.
“Estamos brindando un servicio de laboreo con rastra, pala y cosechadora”, explicó.
En épocas de preparación de cultivos como sandía, melón y zapallo, la maquinaria permite acondicionar los terrenos. La pala también se utiliza para limpiar acequias y facilitar el normal recorrido del agua para riego.
En una región donde el algodón mantiene una presencia importante, las cosechadoras permiten acelerar la recolección para que posteriormente el productor pueda avanzar con la comercialización.
Pero Nuño aclaró que la tarea no termina con las máquinas.
“También brindamos charlas técnicas a los productores que lo requieran, hacemos visitas y seguimientos sobre los productos que se están trabajando”, señaló.
La zona, explicó, fue dividida en sectores según sus características: existen áreas con mayor presencia de sandías, melones y zapallos, otras dedicadas a alfalfa y sectores donde tiene mayor peso el algodón.
“Antes se trabajaba todavía con animales”
La otra mirada de la entrevista llegó desde el propio campo.
David Morante contó que para los pequeños productores la posibilidad de acceder a maquinaria significó un cambio importante frente a métodos que demandaban mucho más esfuerzo y tiempo.
“Hasta no hace mucho tiempo atrás se trabajaba todavía gran parte de los pequeños productores con animales”, recordó.
Para Morante, la mecanización permite no solamente ahorrar tiempo, sino también mejorar las condiciones de preparación de la tierra y ampliar eventualmente la superficie trabajada.
A esto sumó otro cambio: el acceso al conocimiento técnico.
El productor explicó que muchas familias aprendieron históricamente el oficio de generación en generación, mientras que ahora pueden complementar esa experiencia con asesoramiento de ingenieros y técnicos.
“Uno va aprendiendo de los viejos y hoy tenemos la oportunidad de poder contar con un asesoramiento”, explicó.
El costo, otra diferencia para los pequeños productores
Morante puso sobre la mesa otro aspecto que considera determinante: el costo del servicio.
Según explicó durante la entrevista, trabajar mediante las Agencias de Desarrollo resulta considerablemente más accesible para pequeños productores que contratar de manera particular determinadas tareas mecanizadas.
Eso, sostuvo, puede permitir que una familia pase a trabajar dos o tres hectáreas adicionales, dependiendo del cultivo y de las condiciones.
En producciones como la alfalfa, agregó, los tiempos son fundamentales porque una demora puede afectar tanto el corte como el posterior enfardado.
Machado estimó un alcance de 5.000 productores
Consultado sobre la dimensión que alcanzó hasta el momento el programa, Machado dio una primera estimación.
“Debemos estar impactando en unos 5.000 productores aproximadamente”, indicó.
Aclaró que el cálculo contempla las distintas acciones desarrolladas por las agencias y no exclusivamente el servicio de laboreo.
Nuño añadió que detrás de muchos de esos productores existe una estructura familiar completa dedicada a la actividad, con conocimientos y explotaciones que pasan de generación en generación.
Además de las producciones comerciales, señaló que desde las agencias también acompañan huertas familiares destinadas al autoconsumo.
El papel del INTA
Otro de los puntos centrales de la conversación fue la articulación con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
Machado consideró que el organismo tiene “un anclaje territorial muy importante sobre el sector agropecuario” y destacó especialmente el conocimiento de sus técnicos.
Según explicó, la articulación permite recurrir a profesionales especializados para atender necesidades concretas de las distintas regiones productivas.
“Para nosotros el INTA es muy importante y representa mucho en el territorio”, sostuvo.
Durante este tramo de la entrevista también se formularon críticas a decisiones del Gobierno nacional y se realizaron apreciaciones sobre la situación de organismos nacionales. Esos planteos corresponden a las opiniones expresadas por los participantes de Actualidad Política y no modifican el eje productivo de la entrevista.
El próximo desafío: producir, comercializar y agregar valor
El funcionamiento de las agencias no apunta únicamente a aumentar la producción.
Machado explicó que también trabajan sobre un problema habitual entre pequeños productores: cómo comercializar mejor aquello que producen.
Por eso se impulsan capacitaciones sobre comercialización, planificación y asociativismo.
“Muchas veces los productores son competitivos tranquera adentro y afuera les cuesta comercializar”, explicó el ministro.
El objetivo, según sostuvo, es que puedan conocer distintas alternativas y contar con más herramientas para defender el precio de su producción.
En paralelo, señaló que otro desafío es avanzar en el agregado de valor y la industrialización de la producción primaria dentro de Santiago del Estero, vinculando producción, inversión y generación de trabajo.
“El Estado se acerca a la producción”
Sobre el final de la entrevista, Machado resumió cuál es el horizonte que se busca alcanzar con este esquema.
“La producción no como un fin, sino como un medio para mejorar la calidad de vida de las personas en el territorio”, expresó.
Y dejó una invitación para quienes todavía no utilizan estos espacios.
“Las agencias buscan ser el nexo en terreno entre el Ministerio de Producción y los productores. El Estado se acerca a la producción buscando mejorar las condiciones”, afirmó.
Tanto Nuño como Morante coincidieron en convocar a los productores a acercarse a las agencias para consultar por maquinaria, capacitaciones, asesoramiento y herramientas disponibles.






