Una charla cargada de historias, sueños, amistad y talento tuvo lugar en los estudios de Radio LV11. Mariana Casadei y Eugenia Juárez Carol, dos mujeres santiagueñas con síndrome de Down, fueron las protagonistas de una nueva edición de la columna de discapacidad que se realiza todos los martes con el periodista de Nuevo Diario Juan Pablo Santillán.
Durante la entrevista, ambas compartieron parte de su vida cotidiana, sus actividades y proyectos. Mariana encontró en la poesía, la escritura, el canto y la composición una forma de expresarse, mientras que Eugenia desarrolla diferentes disciplinas vinculadas al deporte, la danza y la música.
Pero también hubo espacio para hablar de amistad, familia e inclusión y, especialmente, para transmitir un mensaje a otras personas con síndrome de Down y a sus familias.
“Estoy orgullosa de tener síndrome de Down”
Mariana tiene 33 años y es autora de “Arcoíris”, libro que logró publicar después de años de acercamiento a la escritura y la poesía.
Durante la entrevista recordó una definición que ya había compartido anteriormente con Santillán: está orgullosa de ser una persona con síndrome de Down.
“Orgullosa no solo por tener síndrome de Down, por tener una familia, una madre que me ha estimulado hace muchos años. Y bueno, más que eso, hoy sí he hecho muchas cosas. Por eso estoy orgullosa de tenerlo”, expresó.
Mariana cursó sus estudios hasta noveno año en el Colegio de la Asunción y posteriormente comenzó a profundizar una pasión que había nacido durante su infancia.
“Los sueños se hacen realidad y a mí se me ha hecho realidad”, afirmó al recordar su recorrido hasta conseguir publicar su propio libro.
Además de escribir poesías, compone canciones. Según relató, comenzó a escribir a los 9 años y poco después se interesó por la composición musical. Actualmente trabaja junto a su profesora de canto, Catalina Moyano, quien acompaña musicalmente las letras que crea.
Eugenia: deporte, baile y nuevos sueños
Por su parte, Eugenia Juárez Carol, de 44 años, contó su vínculo con la natación y la danza.
Entre sus especialidades en la pileta mencionó los estilos crol y espalda, mientras que también destacó su pasión por bailar folclore.
Su recorrido deportivo le permitió participar de competencias y obtener reconocimientos. Pero sus inquietudes no terminan allí: durante la entrevista contó que también quiere continuar acercándose a la música y aprender a tocar la batería.
Mariana y Eugenia se conocen desde hace aproximadamente diez años. Su amistad nació en Yaku, un espacio en el que compartieron actividades y diferentes experiencias.
“Mi amistad con Eugenia, mi mejor amiga, ha sido incondicional. Siempre ha estado conmigo, siempre ha sido leal y sé que puedo confiar en ella”, contó Mariana.
Eugenia coincidió con su amiga y destacó el vínculo que construyeron durante todos estos años.
El papel fundamental de las familias
La conversación también permitió poner en valor el acompañamiento familiar en cada una de sus experiencias.
“Mi mamá vale oro y plata”, expresó Mariana, quien destacó además el apoyo permanente de sus hermanos.
Eugenia también habló con profundo cariño sobre su madre: “Mi mamá es buena persona, es buena gente, mi compañera, es todo para mí”.
Santillán destacó durante su columna el papel que cumplen las familias y espacios como ASAIM y Yaku, no solamente acompañando a las personas con discapacidad, sino también funcionando como ámbitos de contención, desarrollo y encuentro.
“Todo es posible”
Sobre el final de la entrevista llegó uno de los mensajes centrales de la mañana. Consultadas acerca de qué les dirían a otras personas con síndrome de Down y a sus familias, Mariana respondió: “Que piensen siempre en lo bueno y todo es posible, claro que sí”.
La visita terminó además con un momento especial. Mariana compartió al aire una de sus poesías, inspirada en un recuerdo de su infancia cuando sus padres la llevaban a la escuela durante un día lluvioso.
“Lluvia de corazones, me encanta la tarde, me encanta la lluvia. El agua me moja, soy feliz esta tarde. Lluvia de corazones. La brisa refresca la tarde. Es tarde de corazones. Está lloviendo esta tarde maravillosa. Todo me emociona, nada me asusta, porque es lluvia de corazones”, recitó.
Así terminó una nueva edición de la columna de discapacidad de Radio LV11, con dos amigas que encontraron caminos diferentes para desarrollar sus talentos y que compartieron un mismo mensaje sobre sus experiencias: los sueños, con oportunidades y acompañamiento, pueden convertirse en realidad.






