La Selección de Marruecos consiguió una contundente victoria por 3-0 ante su par de Canadá y aseguró de forma legítima su boleto a los cuartos de final del Mundial 2026. El compromiso, que contó con el arbitraje del colegiado inglés Michael Oliver, se llevó a cabo en las instalaciones del estadio de Houston, donde el combinado africano destrabó el desarrollo del juego en el segundo tiempo mediante una notable efectividad en los metros finales.
Durante la primera mitad, el trámite del partido se presentó sumamente disputado en el sector del mediocampo, con infracciones reiteradas de ambos lados y un juego físico que derivó en las amonestaciones tempranas de Achraf Hakimi, Azzedine Ounahi, Jonathan David y Richie Laryea. Pese a los intentos canadienses comandados por Jonathan David, las intervenciones del arquero Yassine Bounou mantuvieron el marcador en cero antes del descanso.
La contundencia africana en el complemento
El quiebre del marcador se produjo a los 4 minutos del segundo tiempo a través de una jugada preparada que le permitió a Azzedine Ounahi vencer la resistencia del arquero Maxime Crépeau. Con la ventaja inicial, el cuerpo técnico marroquí movió el banco de suplentes y dispuso el ingreso de Sofyan Amrabat para consolidar la contención defensiva frente a las variantes ofensivas que introdujo el cuadro norteamericano.
A los 36 minutos de la etapa complementaria, nuevamente Ounahi apareció en el área rival para definir una asistencia precisa de Brahim Díaz y estirar la diferencia en el tanteador. En el epílogo del encuentro, a los 52 minutos, el ingresado Soufiane Rahimi aprovechó otra habilitación del atacante del Real Madrid para sellar la goleada definitiva tras una rápida transición ofensiva.
Solidez defensiva y pasaje a la siguiente ronda
El cuadro de la hoja de intentó descontar mediante envíos aéreos ejecutados por Stephen Eustáquio, pero la firmeza de la zaga integrada por Noussair Mazraoui e Issa Diop neutralizó los ataques. Un remate en el palo por parte de Rahimi pudo haber ampliado aún más una diferencia que terminó de consolidar a los denominados Leones del Atlas como serios animadores de la cita ecuménica.
Con este resultado adverso, la escuadra conducida por Jesse Marsch se despide de la Copa del Mundo en la instancia de octavos de final. Por su parte, la delegación marroquí aguarda por la confirmación de su próximo rival para el duelo de cuartos de final (Paraguay o Francia), manteniendo vivas las expectativas del continente africano en el torneo más importante del fútbol global.






