El prolongado cierre del Paso Internacional Cristo Redentor a raíz de las intensas nevadas en la cordillera continúa generando severas complicaciones logísticas. Según datos de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), la cantidad de unidades varadas superó los 1.800 transportes repartidos entre el playón de Uspallata y estaciones de servicio de la zona.
Unidades desviadas y sobrecostos operativos
Ante la falta de certezas sobre la habilitación del túnel, algunos transportistas optaron por desviarse hacia el sur argentino para cruzar por el paso Pino Hachado, en Neuquén. Esta ruta alternativa implica un recorrido adicional de casi 800 kilómetros y hasta seis días de viaje extra, lo que encarece significativamente los costos operativos de traslado. No obstante, referentes del sector advirtieron que dicho cruce también opera al límite de su capacidad por el incremento del flujo vehicular.
Plan de contingencia y pedido de prioridad en Chile
Del otro lado de la cordillera, representantes gremiales y autoridades aduaneras mantuvieron encuentros en Los Andes para definir un esquema de emergencia ante una eventual reapertura. Desde el sector empresarial chileno solicitaron priorizar el ingreso del transporte de carga pesada y productos perecederos, estimando que demandará al menos seis días normalizar el tránsito una vez habilitada la calzada.






