La alegría, el entusiasmo y las ganas de compartir marcaron el ritmo de una nueva edición del encuentro "Jóvenes Semilla de Esperanza". El evento se desarrolló este sábado en las instalaciones del Colegio Hermanas Franciscanas y logró convocar a más de 500 adolescentes provenientes de diversas parroquias, capillas e instituciones educativas de Santiago del Estero.
Un espacio clave para la contención juvenil
La propuesta, impulsada de manera conjunta por la Mesa de Jóvenes del Decanato Centro Norte, registró una asistencia muy superior a la de años anteriores, lo que consolida a este evento como uno de los espacios de participación juvenil más importantes de la diócesis local.
Durante la jornada, las principales disertantes fueron la licenciada Inés Ferreyra y Paula Acuña, voluntaria de la ONG Escenario Saludable. Ambas profesionales estuvieron a cargo de los talleres, charlas y dinámicas grupales vinculadas estrechamente a la salud mental, una temática que despertó un marcado interés y una escucha atenta por parte de todos los asistentes.
Expresión, escucha y prevención
La profesional Ferreyra destacó que el notable crecimiento de la convocatoria representa un mensaje positivo que la sociedad merece escuchar con atención, evidenciando que los adolescentes buscan espacios sanos para expresarse libremente, compartir sus preocupaciones y sentirse acompañados por sus pares.
"La salud mental ocupa un lugar fundamental en la vida de los adolescentes. Por eso resulta vital generar ámbitos donde puedan hablar, sentirse escuchados y encontrar herramientas para afrontar situaciones difíciles", detalló. En ese sentido, las especialistas valoraron la articulación comunitaria y la capacitación en la prevención del suicidio, transformando el acompañamiento y la cercanía en herramientas esenciales para fortalecer el bienestar de las juventudes santiagueñas.







