La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció este sábado el retiro formal de su candidatura para ocupar la Secretaría General de las Naciones Unidas (ONU), luego de quedar relegada en los procesos de consulta informales realizados en el seno del Consejo de Seguridad.
"Hoy anuncio que he decidido no continuar con mi candidatura a la Secretaría General de las Naciones Unidas", manifestó la exmandataria a través de un mensaje grabado y difundido en sus canales oficiales.
La determinación se hizo pública un día después del tercer sondeo informal ejecutado por los 15 Estados miembros del Consejo de Seguridad. En dicha compulsa, Bachelet cosechó un voto a favor, 11 en contra ("desalentar") y tres abstenciones ("sin opinión"), guarismo que obturó sus posibilidades operativas de suceder al portugués António Guterres, cuyo mandato concluye el 31 de diciembre de 2026.
A pesar del desenlace, la diplomática defendió su postulación: "Algunos creerán que no eran los tiempos para una candidatura como la que quise representar. No me arrepiento de haber emprendido este gran desafío". Asimismo, destacó la proyección del debate sectorial: "Contribuimos a instalar en el debate global que la próxima secretaria general debe ser una mujer de América Latina".
En los más de 80 años de trayectoria institucional de la ONU, el cargo máximo nunca ha sido ejercido por una mujer, en tanto que el único antecedente latinoamericano corresponde al peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991).
Evolución de los apoyos y escenario de sucesión
La postulación de Bachelet fue presentada originalmente el 2 de febrero con el aval tripartito de Chile, Brasil y México. Sin embargo, semanas más tarde, la administración chilena encabezada por el presidente José Antonio Kast resolvió retirar el patrocinio estatal. No obstante, los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum sostuvieron el apoyo formal.
En el último sondeo del órgano de seguridad, la posición preferencial dentro de las candidaturas regionales fue ocupada por la costarricense Rebeca Grynspan (nueve votos favorables), seguida por la representante de Guyana ante la ONU, Carolyn Rodrigues-Birkett (ocho votos favorables).
Bachelet contaba con antecedentes previos dentro de la estructura de las Naciones Unidas, habiéndose desempeñado como directora ejecutiva de ONU Mujeres y Alta Comisionada para los Derechos Humanos.
El procedimiento para la designación del titular de la ONU requiere la recomendación previa del Consejo de Seguridad —donde Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido ejercen derecho de veto— antes de someter la votación definitiva ante la Asamblea General.






