El Gobierno de Javier Milei amplió el régimen de secreto militar sobre determinadas operaciones vinculadas con material de la Fuerza Aérea Argentina, entre ellas la salida del país de motores, repuestos y armamento relacionado con el sistema de armas adquirido durante 2024.
La decisión fue establecida mediante el Decreto 735/2026, publicado este martes en el Boletín Oficial, y alcanza a operaciones de exportación de partes de aeronaves, motores, componentes, repuestos y armamento real y de entrenamiento.
La disposición tiene relación con el sistema de 24 aviones de combate F-16 adquiridos a Dinamarca, cuya incorporación significó una de las principales operaciones de reequipamiento de las Fuerzas Armadas argentinas de los últimos años.
Qué establece el nuevo decreto
De acuerdo con los fundamentos consignados por el Ejecutivo, los elementos involucrados constituyen “material sensible” y requieren un “debido resguardo”.
De esta manera, la información relacionada con determinadas salidas de esos componentes hacia el exterior, incluso aquellas vinculadas con tareas de mantenimiento o actualización, quedará alcanzada por el régimen de secreto y su acceso estará restringido al personal autorizado.
La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei y del ministro de Defensa, Carlos Alberto Presti.
La Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares del Ministerio de Defensa será el organismo encargado de instrumentar las operaciones comprendidas dentro de la nueva disposición.
Los antecedentes vinculados a los F-16
La decisión se incorpora a una serie de disposiciones adoptadas desde la compra del sistema de armas durante 2024.
Según se detalla, anteriormente fueron dictados los decretos 370/2024, 807/2024 y 1073/2024, que establecieron distintos alcances de confidencialidad sobre cuestiones relacionadas con la operación.
Argentina concretó en 2024 la adquisición de 24 cazas F-16 provenientes de Dinamarca, junto con equipamiento complementario para su funcionamiento.
Con el nuevo decreto, el Ejecutivo extiende el carácter reservado a determinadas operaciones que impliquen la salida hacia el exterior de componentes y material asociado al sistema.
La decisión vuelve a colocar en discusión el alcance de la información pública relacionada con operaciones militares sensibles y los mecanismos de control sobre adquisiciones y movimientos de material estratégico de las Fuerzas Armadas.






