Mitre consiguió un triunfo tan valioso como esperado. En una cancha complicada y bajo una intensa lluvia, el Aurinegro derrotó 2 a 0 a Ciudad Bolívar, mostró una de sus mejores producciones de la temporada y volvió a ganar fuera de casa después de un año, un mes y tres días.
Cabral abrió el camino
El encuentro comenzó equilibrado, con ambos equipos disputando la posesión en un campo pesado por la lluvia. Ciudad Bolívar intentó asumir el protagonismo, pero Mitre respondió con presión alta e intensidad para recuperar rápido la pelota.
La primera gran diferencia llegó a los 15 minutos. Favio Cabral aprovechó un excelente pase de Alesandroni, la inteligente acción de Marcos Machado al dejar pasar el balón y definió con categoría desde el borde del área para marcar el 1 a 0. Fue el primer gol del delantero desde su regreso al club.
Con la ventaja, el conjunto santiagueño manejó el desarrollo con inteligencia. Minissale estuvo cerca del segundo, mientras que el local apenas inquietó con un remate desviado de Giacomini. Antes del descanso, Machado también tuvo una clara de cabeza que no pudo concretar.
Autoridad para liquidarlo
En el complemento, Ciudad Bolívar salió decidido a buscar el empate, aunque Mitre nunca perdió el orden. Pietrobono transmitió seguridad en cada centro y la defensa respondió con firmeza.
El equipo de Claudio Biaggio siguió apostando a las transiciones rápidas y encontró espacios con las corridas de Mateo Maldonado, Marcos Machado y Favio Cabral.
La tranquilidad llegó a los 22 minutos del segundo tiempo. Yonathan Cabral cambió de frente con precisión, Maldonado controló dentro del área, enganchó y sacó un potente remate que se clavó en el ángulo para establecer el 2 a 0 con otro verdadero golazo.
A partir de allí, Mitre dominó el partido. Machado tuvo varias oportunidades para ampliar la diferencia, pero el arquero Rufinetti evitó una goleada aún mayor.
Tres puntos para crecer
El Aurinegro completó una actuación convincente, con firmeza defensiva, inteligencia táctica y eficacia en los momentos decisivos. La victoria le permitió alcanzar los 25 puntos, seguir alejándose de la zona baja de la tabla y, además, poner fin a una racha que se había convertido en una pesada carga: más de un año sin ganar como visitante.






