La polémica extrafutbolística derivada de la llave de octavos de final de la Copa del Mundo sumó voces de peso en el plano internacional. En la conferencia de prensa previa al choque entre España y Bélgica, el director técnico de la Roja, Luis de la Fuente, respaldó de forma contundente la actuación arbitral en el triunfo de la Selección argentina sobre Egipto, tomando distancia de los ruidosos reclamos elevados por la federación africana tras quedar eliminada del certamen.
"Vi el partido y pensé que el árbitro acertó en todo. De hecho, me gustaría felicitarlo. Cada decisión que tomó fue impecable", aseveró con firmeza el estratega vasco, quien además se mostró sorprendido por la instalación del debate en las coberturas mediáticas. En el mismo sentido, el seleccionador español aprovechó la ocasión para deshacerse en elogios hacia la vigencia de Lionel Messi en este Mundial 2026, destacando que el capitán argentino compite con la frescura de un futbolista de 20 años y ponderando su compromiso diario como un espejo para las divisiones formativas a nivel global.
El blindaje de la FIFA y las declaraciones de Pierluigi Collina
En el orden de prelación institucional, la respuesta de la entidad matriz del fútbol mundial clausuró cualquier margen de especulación regulatoria. El director de la División de Arbitraje de la FIFA, Pierluigi Collina, defendió formalmente el desempeño del juez principal François Letexier y de los encargados de la cabina tecnológica, quebrando la tradicional postura del organismo de no emitir veredictos públicos sobre jugadas específicas en medio del desarrollo de una competencia.
"Por lo general preferimos no centrarnos en incidentes concretos. No obstante, queríamos aclarar este tema que ha generado cierto debate", sentenció el histórico exárbitro italiano Pierluigi Collina en el sitio oficial de la FIFA.
Con este pronunciamiento, el departamento de arbitraje buscó desactivar las acusaciones de la delegación de Egipto, validando los criterios aplicados en los fallos más controvertidos del encuentro. El espaldarazo de las máximas autoridades de la disciplina y el testimonio de sus pares europeos le devuelven la centralidad al plano estrictamente deportivo del campeonato, en momentos donde las potencias remanentes se alistan para dirimir su pasaje a las instancias finales de la Copa del Mundo.






