El Atelier Cultural celebra este martes 47 años de trayectoria, consolidado como uno de los espacios vinculados con el arte y la cultura de La Banda que logró atravesar diferentes épocas y transformaciones sociales.
La institución nació por iniciativa de vecinos bandeños en plena dictadura militar y, casi cinco décadas después, continúa desarrollando talleres, cursos, ferias y diferentes propuestas de formación.
En diálogo con Nuevo Diario, su presidente, Rodrigo Acuña, adelantó que el aniversario será celebrado en los próximos días junto con el Día de la Cultura Bandeña.
Sin embargo, llegar a los 47 años también abre nuevos interrogantes. Uno de los principales tiene que ver con la manera de acercar las propuestas culturales a adolescentes y jóvenes en una época atravesada por la tecnología y nuevas formas de consumir contenidos.
“Cuesta bastante, pero vamos de a poco tratando de adaptarnos y de innovar en todo lo que presentamos”, reconoció Acuña.
El desafío de conquistar a las nuevas generaciones
Para el presidente del Atelier, uno de los aspectos que deben fortalecerse es la disponibilidad de espacios culturales en La Banda, de manera que los jóvenes encuentren diferentes alternativas.
La intención, explicó, es lograr que “el abanico sea mucho más grande y los jóvenes puedan elegir”.
Como ejemplo del interés que todavía despiertan las propuestas artísticas, mencionó la reciente presentación de una obra teatral proveniente de Jujuy, que consiguió una importante convocatoria de público.
Actualmente, el Atelier mantiene una variada agenda con danzas folclóricas para distintas edades, yoga, dibujo para niños y adultos, teatro, percusión y artes plásticas para niños y adolescentes.
A esto se suman propuestas de formación superior, como diplomaturas en acompañamiento terapéutico y artes y educación, capacitación pedagógica para técnicos y profesionales y una diplomatura gratuita en salud comunitaria.
La situación económica también golpea a la cultura
Acuña reconoció que las dificultades económicas que atraviesan las familias repercuten directamente sobre la participación en las actividades.
“Hoy la gente está más preocupada por qué va a comer durante el día, cómo va a pagar una deuda o cómo comprar algo que necesita su hijo para la escuela que en pagar una cuota, por ejemplo, de una actividad”, expresó.
En ese escenario, también planteó la necesidad de revalorizar económicamente el trabajo de quienes enseñan diferentes disciplinas artísticas.
“Seguimos con esta cuestión de que el arte siempre es gratis, pero el otro puede cobrar”, cuestionó, y remarcó que los talleristas también necesitan recibir una remuneración por su formación y trabajo.
Entre los proyectos pendientes de la institución se encuentra además la recuperación de su escenario, una intervención para la que recibieron un presupuesto cercano a los $800.000.
A 47 años de su nacimiento, el Atelier busca mantener su identidad como espacio de encuentro, pero sin perder de vista los cambios culturales que atraviesan a la sociedad.
“Tenemos que pensar cómo nuestros jóvenes y adolescentes ven hoy la cultura y qué es cultura para ellos”, reflexionó Acuña sobre uno de los principales desafíos que tendrá la institución de cara al futuro.






