Añatuya fue el tema central con el que Actualidad Política cerró la semana en Radio LV11. Los reclamos de vecinos por la presencia de agua en numerosas calles de la ciudad llevaron a plantear una pregunta concreta: ¿qué está provocando realmente esos anegamientos y qué respuesta tendrán los habitantes?
La mesa permitió escuchar diferentes posiciones. En los estudios de “La Radio de los Santiagueños” participaron representantes vinculados al control y la prestación del servicio, mientras que posteriormente el intendente de Añatuya, Julio Ernesto Castro, salió vía Meet para exponer la mirada del municipio.
El resultado fue un debate con dos diagnósticos diferentes.
Desde ERSAC y Aguas de Santiago sostuvieron que, aunque existen roturas y pérdidas que deben repararse, el problema principal de Añatuya está relacionado con la elevada napa freática, las características geográficas de la zona y la falta de un sistema de cloacas terminado.
Castro, en cambio, sostuvo que las pérdidas de la red tienen una incidencia mucho mayor y aseguró contar con registros de numerosas reparaciones realizadas en distintos sectores de la ciudad.
La explicación de ERSAC: “La única solución es terminar las cloacas”
Desde el Ente Regulador de los Servicios de Agua y Cloacas (ERSAC) explicaron que Añatuya presenta una situación particular debido a su ubicación geográfica y a la escasa profundidad de la napa freática.
Durante el programa se sostuvo que el organismo realizó diferentes inspecciones durante el año y que los análisis efectuados indicarían que buena parte del agua acumulada en las calles provendría de la napa y no de pérdidas de la red.
Uno de los argumentos expuestos fue el comportamiento del agua: señalaron que en numerosos sectores permanece acumulada formando lagunas y disminuye cuando cambian las condiciones climáticas.
También mencionaron mediciones de conductividad que, según explicaron en LV11, permitirían diferenciar el agua proveniente del acueducto de aquella correspondiente a la napa.
Desde el organismo plantearon que la solución estructural pasa por mejorar los drenajes y finalizar la obra de cloacas de Añatuya, que actualmente permanece inconclusa.
Según la explicación brindada durante el programa, el aumento del volumen de agua potable que recibe la ciudad provoca que millones de litros sean consumidos diariamente sin contar posteriormente con un sistema suficiente para evacuarlos.
Aguas de Santiago reconoció pérdidas, pero rechazó que tengan la magnitud denunciada
Desde Aguas de Santiago, en tanto, no negaron que existan pérdidas.
Sergio Galván, responsable del servicio en Añatuya, explicó que reciben reclamos y que las cuadrillas realizan reparaciones, aunque rechazó que la cantidad de cañerías rotas tenga la magnitud que algunos vecinos atribuyen al problema.
“Pérdidas hay y se las repara”, afirmó.
Según explicó, la oficina recibe habitualmente uno o dos reclamos diarios, aunque hay jornadas sin presentaciones. Además, aseguró que las pérdidas se priorizan según su magnitud y que las intervenciones suelen realizarse dentro de las 24 o 48 horas.
Galván sostuvo también que algunas averías actuales están vinculadas con trabajos efectuados durante otras obras y con las características del suelo.
Otro punto que remarcó fue la importancia de formalizar los reclamos ante la oficina de la empresa, ya que muchas denuncias aparecen primero en redes sociales.
“Si no entra el reclamo, hay que salir a buscarlo”
El gerente técnico de Aguas de Santiago, Mario Iñíguez, sostuvo que la empresa toma inicialmente como válido cada planteo realizado por los usuarios y aseguró que, por las características particulares de Añatuya, existe una instrucción de recorrer la ciudad incluso cuando no ingresan reclamos formales.
“Si no te ha entrado un reclamo, andá y buscá los reclamos. Patrullá por la ciudad”, ejemplificó sobre las indicaciones dadas al personal.
Iñíguez explicó que en numerosas excavaciones realizadas para comprobar supuestas pérdidas aparece agua apenas se profundiza algunos centímetros, algo que atribuyó a la elevada napa freática.
También reconoció que pueden producirse roturas, particularmente en conexiones y mangueras, pero insistió en que no explicarían por sí solas la cantidad de agua observada en determinados puntos de la ciudad.
Julio Castro: “La única verdad es la realidad”
Después de escuchar esas explicaciones, Julio Ernesto Castro ingresó vía Meet a Actualidad Política y planteó una posición diferente.
El intendente sostuvo que las roturas de cañerías constituyen una parte sustancial del problema y afirmó que el municipio posee documentación de intervenciones realizadas por la propia empresa.
“La única verdad es la realidad”, comenzó diciendo.
Durante la entrevista mostró ante cámara carpetas y hojas que, según explicó, corresponden a reparaciones de cañerías realizadas en distintos sectores de Añatuya.
Castro mencionó, entre otros puntos, sectores de avenida Eduardo Dumas, 9 de Julio, 25 de Mayo, avenida del Trabajo y distintos barrios de la ciudad, donde asegura que existieron pérdidas.
Su argumento central fue que en determinados lugares el agua desapareció después de que Aguas de Santiago realizara reparaciones.
“Si no hay caños rotos, ¿qué arreglan?”, planteó.
“No podemos subestimar a la gente de Añatuya”
Castro reconoció que la ciudad históricamente tiene problemas relacionados con la napa freática, pero rechazó que esa explicación alcance para justificar todo lo que actualmente ocurre.
“No podemos subestimar a la gente de Añatuya”, expresó.
Según su descripción, existen sectores donde el agua dificulta el tránsito de peatones, adultos mayores y niños y afecta el acceso a comercios, clínicas, farmacias y otros establecimientos.
El jefe comunal aseguró además que mantiene diálogo con representantes de Aguas de Santiago y ERSAC, pese a las diferencias expresadas públicamente.
También contó que el municipio elaboró un mapa con las zonas consideradas críticas y que esa documentación fue presentada ante autoridades provinciales.
Un proyecto para recambiar cañerías
Durante la entrevista, Castro reveló que existe además una propuesta municipal para avanzar sobre parte de la infraestructura.
Según afirmó, presentó un proyecto para el recambio de cañerías en sectores considerados problemáticos y señaló que las autoridades provinciales conocen la iniciativa.
El intendente sostuvo que uno de los problemas de fondo sería precisamente el costo que implicaría renovar parte de la red.
También coincidió con los demás participantes en que la obra de cloacas es necesaria, aunque remarcó que, desde su perspectiva, se trata de una solución sanitaria estructural que no elimina la necesidad inmediata de reparar las pérdidas existentes.
Las cloacas, el punto donde las miradas se acercan
Pese a las fuertes diferencias sobre el origen del agua que aparece en las calles, hubo un punto en el que las posiciones mostraron mayor cercanía: Añatuya necesita avanzar con su infraestructura sanitaria.
Desde ERSAC se consideró indispensable terminar la obra de cloacas para reducir el impacto que genera el agua utilizada diariamente en una ciudad con una napa elevada.
Castro también defendió la importancia de finalizar esa infraestructura y recordó que el proyecto comenzó a desarrollarse años atrás.
La diferencia permanece en el diagnóstico inmediato: mientras ERSAC y Aguas de Santiago colocan el peso principal sobre la napa freática y las condiciones del suelo, el intendente sostiene que existen numerosas pérdidas de la red que deben ser reconocidas y reparadas.
Una discusión que quedó abierta
La mesa de Actualidad Política permitió poner sobre la mesa un reclamo que desde hace tiempo atraviesa a distintos sectores de Añatuya.
Hubo coincidencia en que existen pérdidas que deben ser atendidas y en que la ciudad presenta una problemática estructural vinculada con su infraestructura y las características del terreno. La diferencia está en cuánto explica cada factor la situación que hoy viven los vecinos.
Castro incluso manifestó que le habría gustado debatir cara a cara con los representantes que habían estado minutos antes en el estudio.
Así, la pregunta que abrió la mesa de LV11 —“¿brindarán respuestas?”— quedó vinculada a lo que ocurra a partir de ahora: las reparaciones de la red, los controles, el proyecto de recambio de cañerías y, a más largo plazo, la terminación de las cloacas.






