La historia de la pequeña Nazarena se convirtió de forma inmediata en uno de los temas más comentados de las últimas semanas en Santiago del Estero, despertando la ternura y la atención de miles de ciudadanos tras recorrer los portales de noticias. Al tratarse de un nacimiento con características metabólicas tan particulares, los profesionales del centro de salud bandeño determinaron que la menor debía permanecer en observación preventiva.
Durante el período de internación, el equipo de neonatología del CIS La Banda llevó adelante un monitoreo permanente de la evolución de la bebé. El seguimiento exhaustivo incluyó los siguientes puntos médicos clave:
Se le practicaron diversos controles metabólicos y funcionales para asegurar su estabilidad orgánica.
Se completaron los estudios clínicos de rutina exigidos para recién nacidos con macrosomía.
Los especialistas constataron de forma fehaciente que el estado general de salud de la pequeña era completamente óptimo antes de firmar la correspondiente autorización de salida.
El esperado regreso a Colonia Dora
Con el alta médica bajo el brazo, los familiares de Nazarena emprendieron el viaje de retorno hacia el departamento Avellaneda. La llegada al hogar familiar fue vivida como una verdadera fiesta por parte de sus seres queridos, quienes aguardaban con ansias y lógica expectativa la resolución de los médicos.
Su mamá, Joana Gómez, no ocultó las lágrimas y transmitió el alivio que representa para todos poder cerrar esta etapa hospitalaria. Instalados nuevamente en su ciudad natal, los Gómez inician un nuevo capítulo de crianza rodeados del afecto de los vecinos y con la tranquilidad de que la "superbebé" progresa favorablemente de cara a sus primeros meses de vida.






