El escenario político nacional consolidó una marcada polarización de liderazgos de cara al mediano plazo. De acuerdo con el último estudio de opinión pública de la consultora Casa Tres, dirigida por la analista Mora Jozami, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se posicionó como el principal referente de la oposición al gobierno de Javier Milei, obteniendo 36 puntos de percepción en ese rol y logrando una ventaja de casi 13 puntos sobre la ex vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien nuclea el 23%.
En términos de imagen, el informe técnico arroja un llamativo escenario de paridad estructural. Tanto Milei como Kicillof y Cristina Kirchner igualan en 43% de consideración positiva, aunque con sutiles diferencias en sus diferenciales de rechazo: el Presidente registra un 54% de imagen negativa, la ex mandataria un 55% y el referente bonaerense se ubica con un 51%. Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, exhibe el índice de aprobación más alto de la dirigencia con un 45%, frente a un 51% de negatividad.
Preocupación por el rumbo económico y el pesimismo en el electorado joven
A pesar de que la aprobación de la gestión libertaria mostró un leve incremento del 3% hacia finales de junio para situarse en un 40% —contra un 57% de desaprobación general—, las variables vinculadas a las expectativas socioeconómicas encienden señales de alerta para el oficialismo. El relevamiento determinó que el 64% de los consultados manifiesta sentimientos negativos sobre el futuro de la Argentina, una tendencia contractiva que comenzó a consolidarse en noviembre de 2025 y que afecta incluso al segmento juvenil (16 a 29 años), históricamente afín a La Libertad Avanza, donde el pesimismo trepa al 59%.
"La economía se consolida como la principal problemática para el 24% de los encuestados, mientras que la inflación descendió notablemente hasta representar solo el 2%", detalló el informe de Casa Tres respecto a las prioridades ciudadanas.
El impacto del costo de vida se traduce de forma directa en los niveles de consumo y subsistencia cotidiana de la población. Según los datos geográficos del estudio, el 58% de los habitantes del AMBA y el 55% de los residentes del interior del país manifiestan serias dificultades para llegar a fin de mes con sus ingresos salariales. Esta coyuntura económica obligó a que un 66% de los ciudadanos declarara haber resignado servicios o actividades cotidianas en el último tiempo, configurando un cuadro de fuerte restricción en el bienestar social.






