Durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el canciller argentino Pablo Quirno le respondió al primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, al ratificar los derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas. En su exposición ante la cumbre internacional, el funcionario diplomático remarcó que el archipiélago austral junto a las Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forman parte indivisible del territorio nacional.
El canciller enfatizó que el territorio insular se encuentra "ocupado ilegalmente" por Gran Bretaña y demandó el cumplimiento de los mandatos de descolonización. En ese sentido, la delegación argentina exhortó a las autoridades de Londres a acatar las resoluciones de la ONU y reiteró la predisposición del Estado argentino para reanudar de manera inmediata las negociaciones bilaterales por la soberanía.
La postura oficial del Palacio San Martín se alinea con las recientes medidas restrictivas aplicadas frente a la explotación de recursos en el Atlántico Sur. La Cancillería recordó las acciones para sancionar la concesión unilateral de licencias petroleras y pesqueras a empresas sin autorización, concluyendo la ratificación diplomática bajo la consigna histórica de los derechos soberanos sobre el archipiélago.






