En el marco de la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Iguazú, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, detalló la estrategia del Gobierno nacional sobre las Islas Malvinas. Durante un almuerzo de trabajo, el funcionario justificó las recientes medidas anunciadas por la Casa Rosada y remarcó que el desarrollo del yacimiento Vaca Muerta otorga una posición de fuerza inédita para la diplomacia argentina. "Hoy las petroleras van a tener que elegir entre operar de manera irregular en las islas o venir a la Argentina con seguridad jurídica y mayor potencialidad de negocios", aseguró el Canciller ante los ejecutivos.
El titular de la diplomacia argentina explicó los ejes centrales del plan oficial, que combina reglamentaciones ejecutivas y reformas legislativas. Quirno precisó que ya se firmó el decreto reglamentario para acelerar las sanciones a unas 180 empresas vinculadas a servicios petroleros, financieros y de seguros, sumando como requisito una declaración jurada para los aspirantes a los beneficios del RIGI donde certifiquen no violar la Ley 26.659. Asimismo, ratificó el financiamiento para la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia y adelantó el envío de un proyecto al Congreso para flexibilizar el régimen sancionatorio actual, permitiendo que aquellas compañías que desistan de operar en el archipiélago puedan integrarse al mercado continental.
Según el funcionario, las acciones impulsadas forman parte de una "diplomacia ejecutiva y económica" orientada a condicionar el valor de mercado de las firmas infractoras. Quirno enfatizó que a diferencia del escenario existente en 2011, el atractivo de los recursos no convencionales en Neuquén genera un verdadero desincentivo para la exploración en el Atlántico Sur. Finalmente, el ministro aseguró que la iniciativa cuenta con el respaldo de diversas cámaras empresariales y que se busca articular un consenso transversal en la sociedad y el arco político para consolidar la soberanía nacional.






