La tradicional devoción por San Gil vuelve a movilizar a miles de santiagueños que participan de una de las manifestaciones religiosas más arraigadas de la provincia. En ese contexto, el padre José María “Pepe” Di Paola dialogó con ADN de Radio, por LV11, y destacó especialmente el carácter popular y espontáneo de la peregrinación.
El sacerdote sostuvo que se trata de una de las expresiones religiosas más importantes de la zona y remarcó una particularidad: la convocatoria surge principalmente de los propios fieles.
“Al menos en el departamento Banda es el santo más popular que tenemos y la fiesta más popular, porque hay una autoconvocatoria que no depende ni de las parroquias ni de las capillas, sino que la gente se organiza y va hasta Sacha Pozo”, explicó.
Durante la entrevista, Di Paola contó que una multitud se encontraba regresando junto a la imagen del santo rumbo a San Roque.
“Son multitud de personas que vienen caminando después de haber peregrinado y está yendo el santo ahora”, señaló.
Una devoción transmitida de generación en generación
El padre Pepe también repasó parte de la historia detrás de San Gil y explicó que se trata de San Egidio, un santo caracterizado por “la oración, la contemplación y el servicio a los más necesitados”.
Sin embargo, explicó que su fuerte arraigo en Santiago del Estero fue construyéndose a partir de la cercanía de la imagen con las familias y las necesidades de la comunidad.
“Aquí se hizo popular porque la imagen de él visitaba a los enfermos, visitaba a la gente sin trabajo. La gente se sentía muy reconfortada por la visita de él y fue ganando su popularidad”, relató.
A partir de allí comenzaron las misas de agradecimiento y distintas expresiones de devoción que terminaron convirtiéndose en una tradición transmitida entre generaciones.
“Se va manteniendo y se va transmitiendo de generación en generación”, destacó Di Paola, quien mencionó la participación de jóvenes, adultos, trabajadores y familias que heredaron esta devoción de sus padres.
El sacerdote también recordó su propia experiencia caminando junto a los promesantes durante la edición anterior. Este año no pudo hacerlo debido a una operación en uno de sus pies.
“El año pasado fui caminando y me encantó. Obviamente fue compartir con ellos lo que iban agradeciendo, lo que iban pidiendo, lo que iban tocando con sus bombos”, recordó.
Entre las imágenes que más lo impactaron mencionó a los paisanos llegando por los caminos a caballo y a las personas que esperan en distintos puntos para recibir al santo.
“Gente que esperaba en las esquinas para que el santo pasara por encima de sus cabezas”, describió, antes de definir lo vivido como una expresión de “una religiosidad muy fuerte”.
Mailín y una nueva experiencia de fe para los jóvenes
Durante la conversación en ADN de Radio, Di Paola también anticipó la participación de jóvenes de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes en la próxima celebración de la Fiesta Chica del Señor de los Milagros de Mailín.
“Si Dios quiere, vamos a estar en Mailín también. Vamos con el grupo de exploradores, así que queremos todos los años estar presentes en el Mailín Chico, que es la fiesta que elegimos para los jóvenes de aquí”, expresó.
El sacerdote explicó que estas peregrinaciones forman parte del acompañamiento espiritual que realizan desde la parroquia y recordó que también participan de otras celebraciones religiosas junto a distintos grupos.
“Tratamos de que estas fiestas religiosas acompañen la vida espiritual y todo el trabajo pastoral que se viene haciendo acá en la parroquia”, sostuvo.
Finalmente, el padre Pepe recordó que las actividades en torno a San Gil continuarán y tendrán otro momento central el próximo 1 de septiembre en Sacha Pozo.
“La fiesta termina en San Gil el 1 de septiembre allá en Sacha Pozo, con la misa de la tarde”, indicó.
Además, invitó especialmente a quienes nunca participaron de la celebración: “A los que quieran acercarse, a conocer, a lo mejor no fueron nunca, es una linda forma de conocer el 1 de septiembre por la tarde”.






