La documentación interna de la obra social de los jubilados evidencia que el pasado martes 2 de junio fueron refrendadas numerosas disposiciones que implican desplazamientos inmediatos y nuevas designaciones en las dependencias operativas que integran la Unidad de Gestión Local (UGL) XIX. El argumento técnico esgrimido por la conducción nacional del organismo se repite de manera idéntica en cada una de las actas: la necesidad de responder a los "cambios de gestión y administración instrumentados" y avanzar de forma coordinada hacia un "reordenamiento integral de los recursos humanos" en las delegaciones del norte argentino durante este año 2026.
La magnitud de este movimiento estructural no pasa inadvertida para los trabajadores del sector, tratándose de una de las mayores reestructuraciones simultáneas registradas en el último tiempo dentro del mapa territorial de la entidad en Santiago. Entre los funcionarios de carrera y cargos políticos que dejaron sus puestos institucionales figuran Zulma Aydee Barreto, quien se desempeñaba como titular del Centro de Atención Personalizada de Villa Atamisqui; Walter Ramón Moreno, responsable de la oficina de Loreto; Elena Noelia Jigena, titular de la agencia de Pinto; y Fabricio Alejandro Favaro, referente MOEIT de la delegación de La Banda.
"Las resoluciones de la Dirección Ejecutiva del PAMI alcanzaron de forma simultánea a las dependencias de La Banda, Loreto, Villa Atamisqui, Campo Gallo, Quimilí, Pozo Hondo, Los Juríes, Añatuya y Termas de Río Hondo."
Restricciones en las coberturas y malestar en los centros de jubilados locales
En forma simultánea a las bajas, las resoluciones oficiales definieron los nombres de los nuevos encargados de coordinar la atención al público y las auditorías médicas en el interior provincial, abarcando posiciones clave en los mostradores de Campo Gallo, Quimilí, Pozo Hondo, Los Juríes, Añatuya y el centro termal. Lo llamativo para los efectores de salud es que este intrincado proceso de reconfiguración de firmas y liderazgos ocurre en un contexto socioeconómico particularmente sensible y delicado para el universo de los afiliados de la clase pasiva santiagueña.
Durante los últimos meses, los micrófonos de Radio LV11 reflejaron las constantes denuncias de las organizaciones de jubilados, farmacéuticos y beneficiarios del sistema asistencial, quienes advierten severas dificultades para acceder al vademécum de remedios gratuitos. A esto se le suman la ralentización en las autorizaciones de prótesis, restricciones administrativas rigurosas y mayores exigencias de ingresos patrimoniales para mantener subsidios por razones sociales. Mientras los afiliados concentran sus reclamos diarios frente a barreras burocráticas que impactan de lleno en sus tratamientos médicos crónicos, la cúpula del organismo concentró sus esfuerzos administrativos en el recambio de las conducciones políticas en las principales cabeceras departamentales.








