La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 16 años, incorporó nuevos elementos luego del peritaje realizado sobre el teléfono celular de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen. El análisis informático permitió recuperar conversaciones, búsquedas y otros registros que ahora son evaluados dentro del expediente para reconstruir los momentos previos al hecho.
Uno de los aspectos particulares de la investigación es que el dispositivo de Barrelier ya se encontraba intervenido por orden de la Justicia de Córdoba en el marco de otra causa, vinculada —según la información incorporada al expediente— con la presunta comercialización de licencias falsas.
Ese seguimiento previo habría permitido obtener información que posteriormente adquirió relevancia para la investigación por la muerte de Agostina.
Los chats y las búsquedas que quedaron bajo análisis
De acuerdo con los elementos surgidos del peritaje, semanas antes del crimen Barrelier habría comenzado a mantener conversaciones privadas con la adolescente.
La relación previa entre el acusado y la madre de Agostina habría generado un vínculo de confianza con la joven.
Paralelamente, los investigadores detectaron en el dispositivo más de 300 búsquedas de contenido pornográfico relacionado con vínculos entre padrastros e hijas y material referido a menores, un elemento cuyo alcance probatorio deberá determinarse dentro del proceso judicial.
La pesquisa también reconstruyó movimientos correspondientes a la noche del 23 de mayo.
Según la hipótesis investigativa, Barrelier habría utilizado como argumento una supuesta crisis personal de un amigo para lograr que la madre de Agostina saliera de su vivienda.
Los registros del teléfono también indicarían que consultó el costo de un viaje mediante una aplicación de transporte para trasladar a la adolescente hasta su domicilio del barrio Cofico.
Estos elementos son analizados por la Fiscalía para establecer si existió una planificación previa del encuentro.
Una habitación de la vivienda, otro punto central de la causa
La investigación también puso el foco sobre una habitación ubicada en la parte delantera de la vivienda del acusado.
Según habría declarado su pareja, el acceso a ese sector estaba restringido para otros integrantes de la familia, bajo el argumento de que Barrelier lo utilizaba para mantener reuniones de trabajo.
La mujer también habría manifestado ante los investigadores que, en determinadas oportunidades en las que el acusado recibía allí a otras mujeres, le pedía mediante mensajes que aumentara el volumen de la música.
Los investigadores sostienen que Agostina habría sido atacada en esa habitación. Entre los elementos recuperados se encontraría además una fotografía de la adolescente inmovilizada sobre una cama.
Por la sensibilidad del caso y por tratarse de una víctima menor de edad, se omiten mayores detalles sobre las circunstancias de violencia que forman parte de la investigación.
Investigan un episodio anterior
La Justicia también estaría revisando una denuncia realizada aproximadamente un año antes del femicidio.
Según la información incorporada a la investigación, una joven de 20 años habría logrado escapar de la misma vivienda y posteriormente relató un episodio con características que ahora son comparadas con las circunstancias investigadas en el caso Agostina.
Los investigadores buscan determinar si existen conexiones entre ambos hechos y si ese antecedente puede aportar información relevante a la causa.
Barrelier continúa señalado como principal acusado por el femicidio. Los hallazgos obtenidos del teléfono forman parte de las evidencias que deberán ser evaluadas durante el proceso y no sustituyen la determinación judicial de responsabilidad.






