Estableciendo el contacto desde la provincia de Córdoba, Peteco detalló la intensa actividad que viene desarrollando en territorio mediterráneo. "Anoche he cantado aquí en una hermosa peña que se ha armado, La Peñera. Y esta noche canto en Villa Giardino, y mañana en Los Hornillos", relató el músico, contextualizando su labor en un escenario que reconoce complejo para los trabajadores de la cultura. Al realizar una lectura de la realidad socioeconómica general, el folclorista describió un estado de ánimo colectivo singular, donde conviven el desánimo de los ciudadanos que deben resolver urgencias diarias de subsistencia y un ánimo muy fuerte de resistencia. En esa línea, fundamentó su participación el pasado martes en el inicio del ayuno de toma de conciencia impulsado por Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz argentino, donde asistió de forma silenciosa para acompañar y cantar junto a una multitud.
Al profundizar sobre el rol social del arte, el compositor expresó sentir cierta vergüenza cuando lo tildan como un "hombre comprometido", aclarando que sus acciones siempre han sido reservadas, respaldando movilizaciones en las que cree fervientemente como las impulsadas por Hijos, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, asambleas de mujeres o reclamos laborales de sus propios compañeros artistas. Con una postura crítica hacia las etiquetas políticas que recibe, Peteco reflexionó: "En este momento el que yo siento que es un opositor, o que es alguien con el que no concordamos, ese me dice: 'Qué gran talento, lástima que sea cuca', y yo le digo: prefiero ser cuca y no tener talento. Porque el talento es eso nomás, es talento para armar una canción exitosa o crear una fantasía de amor fácil. Yo no tengo talento para eso. Haber escrito 'Las manos de mi madre' ha sido dolor, ha sido amor, ha sido conciencia". Añadió que hoy prefiere no escribir canciones apuradas para "pegarla" comercialmente, ya que le duelen realidades como la apatía, la indiferencia y el odio instalado como propuesta.
"Haber escrito 'Las manos de mi madre' ha sido dolor, amor y conciencia. El talento de pronto sirve para crear una fantasía de amor fácil y exitosa; yo no tengo talento para eso", sentenció el folclorista.
La evolución del folclore, el adiós al Indio y el regreso a la Madre de Ciudades
Al evaluar la actualidad de la música argentina, el creador advirtió un cambio global hacia el "sonido fácil" y las letras simplistas, señalando la dificultad de encontrar composiciones contemporáneas que desarrollen melodías complejas o una estética profunda debido a que los artistas inician sus carreras masivas cada vez más jóvenes y con menos elementos de conocimiento técnico. Evocando la herencia cultural santiagueña, rindió tributo a los grandes maestros de la creatividad local que no se forjaron por el éxito rápido, nombrando explícitamente a Don Miguel Simón, los Hermanos Díaz, Cristóforo Juárez, Carlos Carabajal, Agustín Carabajal y Orlando Jerez. No obstante, pidió dar confianza y cancha a los nuevos valores santiagueños como el "Avispón" Lucas, Santiago Suárez, Demi Carabajal y Roxana Carabajal, aceptando que los tiempos y las personas cambian. Asimismo, rememoró sus inicios con Los Carabajal, defendiendo la identidad de la chacarera frente a otros ritmos comerciales (como el "Candombe para José") y recordó el consejo fundamental que a sus 15 años le dio el célebre autor Felipe Corpos Trullenque, quien tras escuchar una canción romántica inicial le dijo: "Déjate de macanas, empieza a escribir seriamente, comprométete con lo que sientes en tu corazón".
El bloque más conmovedor de la entrevista radial se vivió al abordar la muerte de Carlos Alberto Solari. Peteco relató que se enteró mientras viajaba en auto desde su residencia en Moreno hacia el Aeroparque Metropolitano junto a su hijo Benicio. "Apenas subimos a la autopista, él me dice: 'Uy, papá, murió el Indio'. 'No', le digo, '¿qué? Bueno, dale, poné su música'. Y he ido llorando todo el camino, llorando de tristeza pero también de gloria, porque alguien como él significa inteligencia, sensibilidad y consecuencia, sin traiciones", confesó con la voz quebrada y visiblemente emocionado ante los conductores, ratificando que el líder ricotero se transforma desde ahora en una leyenda y una guía ineludible.
Habiendo celebrado sus 70 años de vida el pasado 25 de mayo, fecha recordada con afecto por el equipo periodístico de Radio LV11 y Nuevo Diario, Peteco se definió como una "biblioteca" o "memoria valiosa" del cancionero nacional, enriquecida por sus etapas en Santiago Trío, Los Carabajal, M.P.A. (junto al Chango Farías Gómez), su fuerte lazo con Jacinto Piedra, Juan Saavedra y sus hermanos, además de su etapa actual junto a sus hijos. Recordó haber sido un agudo observador de guitarristas, autores y solistas fundamentales de la historia argentina como Jorge Cafrune, Horacio Guarany, el Chango Nieto, Daniel Torres Vila, Aldo Monges, Zamba Quipildor, Carlos Infante y Carlos Leguizamón.
Finalmente, confirmó de forma oficial que el próximo 12 de julio llegará a Buenos Aires el bailarín radicado en Las Vegas, Juan Domingo Santillán —conocido popularmente como el "Diablito" santiagueño—, con quien prevé viajar a la provincia el 14 de julio para participar de manera ininterrumpida, como lo hace cada año, en la tradicional Marcha de los Bombos en este año 2026. A pesar de reconocer el dolor y el vacío que le genera regresar a la emblemática casa de La Banda —hoy custodiada por Demi en su histórico quincho de la chacarera— debido a las dolorosas muertes recientes de sus padres y fundamentalmente de su entrañable primo, el querido "Chaca" Carabajal, Peteco concluyó conmovido: "Santiago es el lugar de uno y ese vínculo cada vez se hace más fuerte. Es hermoso poder comunicarme, hablar un poco y saber que me están escuchando los paisanos".






