Durante las primeras horas de la mañana, las calles de la capital santiagueña se vieron cubiertas por una densa capa de niebla que redujo la visibilidad a menos de un kilómetro. El fenómeno meteorológico, poco frecuente para la zona en ese nivel de intensidad, sorprendió a los vecinos al ocultar de manera casi total edificios y arboladas en el área céntrica. La condición requirió circular con máxima precaución durante las primeras horas del día.
Niebla de radiación: las causas del fenómeno
A diferencia de la neblina convencional, la niebla pura y dura requiere condiciones climáticas muy específicas para su formación. El evento se desencadenó debido a la combinación de una temperatura fresca cercana a los 14 grados, una humedad relativa superior al 75% y vientos suaves del sector sur que no superaron los 9 km/h. Al enfriarse el suelo durante la madrugada, la humedad ambiental se condensó al ras de la superficie sin viento suficiente para dispersarla.
La disipación hacia el resto de la jornada
La permanencia de este manto es acotada en la región debido a las características climáticas locales y la acción directa del sol. Con el paulatino ascenso de la temperatura y el incremento paulatino en la velocidad del viento, la humedad comenzó a evaporarse de forma progresiva. Se prevé que el fenómeno se disipe por completo para dar paso a una jornada despejada y agradable en la Madre de Ciudades.






