La situación de la dirigente social Milagro Sala, de 62 años, volvió a encender las alarmas en el ámbito judicial y político tras los reiterados avisos de su entorno respecto a un marcado deterioro en su salud física y emocional. La referente de la organización Tupac Amaru cumple prisión domiciliaria en la ciudad de La Plata, donde atraviesa un cuadro médico complejo por el que su equipo legal formalizó nuevos planteos ante los tribunales.
Cuadro clínico crítico y reiteradas internaciones
El médico sanitarista Jorge Rachid advirtió sobre la delicada condición sanitaria que atraviesa la paciente, quien padece una trombosis venosa profunda con compromiso en las venas ilíaca y cava, afección que comprometió la severidad de su extremidad inferior izquierda. A raíz de este diagnóstico, la dirigente debió ser ingresada de urgencia en cuatro oportunidades en el Hospital Italiano de La Plata para someterse a intervenciones y controles especializados.
Aislamiento emocional y presentación judicial
A las dolencias orgánicas se suma un severo cuadro depresivo que se profundizó tras el fallecimiento de su hijo, situación que la llevó a mantener un esquema de aislamiento voluntario, sin recepción de visitas ni comunicación telefónica. Ante esta coyuntura, la defensa de la referente formuló un pedido formal de libertad por razones humanitarias ante las autoridades de la Justicia, a la espera de un pronunciamiento sobre la viabilidad de la solicitud.






