El Gobierno nacional dio un paso clave en el proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) al realizar la apertura de ofertas este martes. A través de esta licitación pública, el Estado espera obtener ingresos cercanos a los US$ 500 millones, transfiriendo la gestión de la compañía de agua potable y saneamiento al sector privado.
A pesar de que inicialmente 17 grupos empresarios habían expresado su interés en la adquisición, la licitación se redujo a la competencia entre dos consorcios. Las propuestas formalizadas corresponden a la firma Rowing S.A. encabezando el grupo Rowing-Arcos-Transclor-PHX, por un lado, y al consorcio integrado por Roggio ROAS S.A.U. junto a otras empresas, por el otro. Las ofertas entrarán ahora en una fase de revisión técnica a cargo de una comisión evaluadora que determinará quiénes avanzan a la apertura de los sobres económicos.
El esquema de venta contempla la transferencia total del 90% del paquete accionario de la empresa. En una primera etapa se licitará el 51% que conserva el Estado nacional, mientras que un 39% posterior se colocará a través de una oferta pública en el mercado bursátil. El 10% restante continuará perteneciendo a los trabajadores mediante el Programa de Propiedad Participada. Asimismo, el pliego establece que la empresa adjudicataria asumirá el compromiso de realizar inversiones superiores a los US$ 2.000 millones durante los primeros cinco años de concesión para la infraestructura del servicio.






