Una medida nacional encendió la preocupación por la seguridad de determinados juguetes infantiles que se comercializan en Argentina. La Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial de la Nación dispuso la prohibición de venta de productos blandos de la marca Pinch Family, conocidos popularmente como Squishy o Squeezy, luego de que análisis de laboratorio detectaran una sustancia química en concentraciones superiores a las permitidas.
La decisión fue oficializada este miércoles 14 de octubre, mediante la Disposición 804/2026, publicada en el Boletín Oficial.
La medida tiene alcance nacional, por lo que también comprende a los comercios y distribuidores de Santiago del Estero.
Según la información oficial citada, la prohibición alcanza a las distintas presentaciones, modelos y formatos de estos juguetes fabricados en China que no cuenten con las certificaciones de seguridad exigidas por la normativa vigente.
Además, se ordenó a los responsables de su comercialización proceder a la eliminación segura de los productos comprendidos en la disposición.
Qué juguetes fueron prohibidos en Argentina
Los productos alcanzados por la medida son juguetes blandos de la marca Pinch Family, comercializados bajo las denominaciones Squishy o Squeezy.
Se trata de artículos que pueden encontrarse en diferentes formas, tamaños y diseños, caracterizados por su textura flexible y su capacidad de deformarse al apretarlos.
La disposición contempla las distintas variantes de esta línea comercial que carezcan de las certificaciones de seguridad correspondientes.
Un punto importante es que la medida no implica una prohibición general de todos los juguetes Squishy del mercado, sino de los productos identificados en la disposición que no cumplen con los requisitos establecidos.
Las autoridades también advirtieron que algunos de estos artículos se venden sin información suficiente ni advertencias en español, lo que representa otra dificultad para los consumidores.
Qué sustancia encontraron y por qué preocupa
La prohibición se fundamentó en un informe elaborado por el laboratorio de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), acreditado por el Organismo Argentino de Acreditación.
Los análisis realizados sobre muestras del producto Squeezy Pinch Family detectaron la presencia de bis(2-etilhexil) ftalato (DEHP), una sustancia química utilizada como plastificante para aportar flexibilidad a determinados materiales.
El problema identificado fue su concentración.
Concentración de DEHP en las muestras analizadas
0,1%
Más de 0,2%
De acuerdo con el informe, la concentración encontrada superó el máximo establecido por la Resolución 583/2008 del Ministerio de Salud y sus modificatorias.
El DEHP pertenece a la familia de los ftalatos, sustancias cuyo uso está restringido en determinados productos infantiles por los posibles riesgos asociados a su exposición, especialmente durante etapas sensibles del desarrollo.
Sin embargo, detectar una concentración superior a la permitida no significa que todo contacto con el juguete produzca automáticamente una intoxicación. El riesgo depende, entre otros factores, de la cantidad y la forma de exposición.
La decisión oficial responde al incumplimiento de los estándares de seguridad exigidos para proteger a los consumidores, particularmente a los niños.
Ordenaron retirar y destruir los productos alcanzados
La Disposición 804/2026 no se limita a impedir nuevas ventas.
También establece que importadores, distribuidores y comerciantes deben destruir y desechar de manera segura e inmediata los productos comprendidos en la prohibición.
El objetivo es evitar que continúen circulando artículos que no cumplen con las condiciones de seguridad requeridas.
A partir de los resultados de laboratorio, el Ministerio de Salud recomendó evaluar el retiro de otros productos elaborados con el mismo material, origen y línea comercial.
Esto incluye las diferentes variantes de juguetes blandos comercializados bajo la marca Pinch Family que se encuentren alcanzadas por los criterios establecidos.
Qué deben tener en cuenta las familias de Santiago del Estero
La medida también resulta relevante para los consumidores santiagueños, ya que se trata de una prohibición de alcance nacional.
Ante la presencia de estos juguetes en el hogar, es recomendable verificar la marca, identificar el producto y comprobar que cuente con las certificaciones de seguridad correspondientes.
Si un artículo coincide con los productos alcanzados por la disposición, lo prudente es suspender su uso y evitar que los niños continúen manipulándolo mientras se consulta al comercio o a la autoridad de Defensa del Consumidor.
También es importante revisar que los juguetes cuenten con información sobre el fabricante o importador, advertencias en español y datos que permitan identificar su procedencia.
En caso de sospecha de exposición o de aparición de síntomas, corresponde consultar a un profesional de la salud, sin asumir que la sola presencia del juguete implica un daño.
La importancia de los controles sobre los juguetes infantiles
El caso volvió a poner en discusión la necesidad de garantizar que los artículos destinados a niños cumplan con las normas de seguridad antes de llegar a los comercios.
Las certificaciones y los ensayos de laboratorio permiten identificar sustancias restringidas y otros posibles riesgos relacionados con los materiales utilizados en su fabricación.
En este caso, el análisis de muestras permitió detectar una concentración de DEHP superior al límite permitido, lo que derivó en la intervención de las autoridades nacionales.
La prohibición busca impedir la comercialización de los productos afectados y reforzar la protección de la salud infantil.






