Las elecciones municipales no solamente definieron quiénes conducirán las ciudades de Santiago del Estero durante los próximos cuatro años. El resultado de las urnas también tendrá un efecto directo sobre otros espacios de poder y provocará corrimientos de bancas, incorporaciones y una nueva configuración política.
El punto de partida será el 31 de octubre, cuando asumirán y prestarán juramento los intendentes y concejales electos. Desde noviembre comenzará formalmente una nueva etapa institucional y, paralelamente, se producirán movimientos en la Legislatura provincial.
La situación se explica porque algunos de los dirigentes elegidos para ocupar cargos municipales actualmente son diputados provinciales y deberán dejar sus bancas para asumir sus nuevas responsabilidades.
El efecto dominó que llegará a la Legislatura
Uno de los movimientos se producirá con Patricia Bertini, actual diputada provincial y electa intendenta de Campo Gallo. Al asumir al frente del municipio, dejará su banca y el lugar será ocupado por Héctor “Pocho” Ibáñez, exintendente de Añatuya.
Otro caso será el de Álvaro “Chueco” Blanco, actual legislador provincial y viceintendente electo de La Banda. Su salida para acompañar a Llamil Abdala en la nueva gestión bandeña provocará el ingreso de José Arce, actual secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad del Estado.
También dejará su banca Domingo “Mingo” Gatella, quien fue elegido intendente de Las Termas de Río Hondo. Según el corrimiento correspondiente, su lugar será ocupado por Carol Nereha Ábalos Torres.
Otro movimiento podría producirse alrededor de Sebastián Salim, electo primer concejal del PJ en Frías, quien deberá definir entre ese lugar y su actual banca como diputado provincial.
Según la nómina de Fuerza Patria Peronista, el siguiente es Luis Villavicencio, aunque continuará con su actual responsabilidad institucional. Luego aparece Gabriela Ortiz, reelecta concejal en Capital y quien permanecerá en el Deliberante capitalino.
De acuerdo con el esquema planteado, quien finalmente ocuparía esa banca provincial sería Carlos Basualdo, actual concejal capitalino del PJ, cuyo mandato en el Concejo Deliberante concluirá precisamente el 31 de octubre.
Capital tendrá un Concejo con amplia presencia del Frente Cívico
El resultado electoral también definió cómo quedará conformado el Concejo Deliberante de la ciudad Capital.
El Frente Cívico, que obtuvo un amplio respaldo con la candidatura a intendente de Mario Benavente, contará con ocho representantes:
Justo Molina Areal, Gabriela Ortiz, Jorge Gustavo Salvatierra, Marta Arenas, Mario Alberto Nazer, María Florencia Gómez, Gustavo Agustín Coiman y Ramona del Carmen Torres.
Por La Libertad Avanza ingresarán Alejandro Parnás y Mariló Gau.
Despierta Santiago tendrá como representante a Ricardo Farías, mientras que la Unión Cívica Radical contará con Cecilia Neme.
De esta manera, el nuevo cuerpo estará compuesto por ocho concejales del Frente Cívico, dos de La Libertad Avanza, uno de Despierta Santiago y uno de la UCR.
La Banda también tendrá un nuevo escenario político
El cambio será igualmente significativo en La Banda, donde el triunfo de Llamil Abdala producirá una reconfiguración tanto en el Ejecutivo como en el Concejo Deliberante.
El espacio Encuentro Cívico tendrá cinco representantes: Carlos González, Ana María Corradi, David Gustavo Pato, Yesica Natalia Gallardo y Juan Carlos del Valle Jiménez.
Por el Partido Justicialista asumirán Carlos Adamo, Bianca Vinocur, Michel Japaze Jozami y Griselda Capdevila.
A ellos se sumarán Alicia Vázquez, por Despierta La Banda; Mariana Morales, por Compromiso y Participación Ciudadana; y Diego Jiménez, por Somos Nosotros, Somos La Banda.
Así, el resultado de las elecciones comenzará a tener consecuencias institucionales concretas desde fines de octubre. Nuevos intendentes, concejales y diputados modificarán el tablero político santiagueño, abriendo una nueva etapa tanto en los municipios como en la Legislatura provincial.






