Un nacimiento prematuro de extrema complejidad se registró durante la madrugada del miércoles en las instalaciones del Hospital Zonal de Quimilí. Una paciente embarazada ingresó al centro de salud en pleno trabajo de parto cuando transitaba apenas la semana 24 de gestación.
Ante la urgencia del cuadro clínico, el equipo médico activó los protocolos de derivación hacia un nosocomio de mayor complejidad en la ciudad Capital. Sin embargo, la evolución del parto impidió el traslado previo, obligando a concretar la atención en el lugar.
Asistencia inmediata y protocolo de derivación
La recién nacida registró un peso de tan solo 500 gramos, lo que requirió maniobras de soporte vital inmediato por parte del personal de guardia:
Atención de urgencia: médicos y enfermeros del hospital asistieron el parto y aplicaron medidas inmediatas de estabilización para neonatos de alto riesgo.
Abordaje interdisciplinario: el caso movilizó al equipo de salud local para adecuar los recursos de la guardia a las necesidades de la recién nacida.
Operativo de traslado: de manera simultánea, se coordinó la logística sanitaria para concretar la posterior derivación segura de la beba y su madre hacia un centro perinatal de alta complejidad.
El operativo puso en evidencia la respuesta del personal sanitario frente a contingencias obstétricas críticas en el interior provincial.






