El Ministerio de Salud de Santiago del Estero concretó por primera vez en el sistema público provincial la implementación de una vincha de conducción ósea, un dispositivo de alta complejidad y elevado costo destinado a la habilitación auditiva de una niña con malformación congénita bilateral de los oídos.
La intervención, realizada a través del Programa Provincial de Detección Temprana y Atención de la Hipoacusia, representa un hito para garantizar el acceso equitativo a tecnologías especializadas que favorecen el desarrollo del lenguaje y la inclusión desde los primeros años de vida. La paciente, llamada Cataleya, es acompañada desde su nacimiento por un equipo interdisciplinario.
El funcionamiento del dispositivo y el trabajo interdisciplinario
El equipo a cargo del seguimiento está integrado por el Dr. Alberto Tibertti, la licenciada en Fonoaudiología Eugenia Pallares, la licenciada en Psicología Patricia Celiz y la licenciada en Trabajo Social Valeria Saavedra.
La vincha de conducción ósea funciona captando los sonidos y transmitiéndolos mediante vibraciones a través de los huesos del cráneo directamente al oído interno. “Permite que las vibraciones lleguen directamente al oído interno, donde se genera el impulso nervioso que posibilita la audición y favorece la adquisición del lenguaje”, explicó la licenciada Eugenia Pallares.
Por su parte, el Dr. Alberto Tibertti remarcó que la provisión estatal de este dispositivo de alto costo garantiza igualdad de oportunidades para que los menores accedan a tratamientos determinantes para su desarrollo y plena inclusión social.






