Fabricantes de calzado de distintos puntos del país realizarán este martes 27 de octubre una particular protesta en Plaza de Mayo, donde regalarán alrededor de 1.000 pares de zapatos para visibilizar la crisis que, según denuncian, atraviesa la industria nacional. La iniciativa busca llamar la atención sobre el cierre de fábricas, la caída del consumo y el avance de las importaciones, factores que los empresarios vinculan con la pérdida de puestos de trabajo.
La actividad, denominada “zapatazo solidario”, comenzará a las 14 horas y estará organizada por Zapateros Unidos, una agrupación de fabricantes que decidió llevar su reclamo al centro de la Ciudad de Buenos Aires.
Bajo la consigna “Regalamos nuestro trabajo porque nos ponemos en tus zapatos”, los participantes entregarán calzado a personas que lo necesiten, en una acción que combina solidaridad con una protesta por la situación económica del sector.
Leonardo Hammoud, propietario de la firma Nazaria e integrante de Zapateros Unidos, describió el difícil escenario que enfrentan los fabricantes.
“Estamos atravesando la peor crisis de la historia de la industria del calzado, a punto de desaparecer”, advirtió.
El empresario explicó que la convocatoria surgió a partir de la preocupación compartida entre productores que observan una fuerte retracción de la actividad.
“Vamos a estar regalando zapatos en Plaza de Mayo, a las 14. Es en forma de protesta”, sostuvo.
Denuncian el cierre de más de 200 fábricas y la pérdida de empleos
La manifestación se produce en medio de los reclamos de empresarios y trabajadores por las dificultades que atraviesa la fabricación de calzado en Argentina.
Según un comunicado conjunto de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado de la República Argentina (UTICRA) y cámaras empresariales, más de 200 establecimientos habrían cerrado sus puertas como consecuencia de la crisis.
Las organizaciones atribuyen el deterioro de la actividad a una combinación de factores, entre ellos la disminución de las ventas, el incremento de las importaciones y el contrabando.
Desde el sector advierten que esta situación compromete la continuidad de numerosas empresas y afecta directamente a las familias que dependen de la producción nacional.
En ese contexto, fabricantes y representantes sindicales decidieron impulsar acciones conjuntas para reclamar medidas que permitan sostener la actividad y preservar las fuentes laborales.
La entrega de zapatos busca representar simbólicamente esa preocupación: los empresarios repartirán parte de su producción para mostrar las dificultades que enfrentan al intentar comercializarla.
A qué hora será la entrega de zapatos y cómo continuará la protesta
La jornada tendrá distintas actividades programadas en el centro porteño.
Según el cronograma difundido por los organizadores, la concentración inicial está prevista para las 13 horas en Perú 322, entre Moreno y avenida Belgrano.
Posteriormente, a las 14, comenzará la entrega gratuita de aproximadamente 1.000 pares de zapatos en Plaza de Mayo.
Una hora después, a las 15, representantes de la Cámara del Calzado y de UTICRA ofrecerán una conferencia de prensa conjunta en el salón El Querandí, ubicado también en Perú 322.
Allí expondrán los principales problemas que atraviesan las fábricas y los trabajadores, además de anunciar los próximos pasos del reclamo.
Uno de los organizadores, identificado como Albano, adelantó que durante el encuentro se informará sobre una futura movilización nacional.
“Después vamos a Perú 322, que ahí el sindicato junto con la Cámara van a hacer una conferencia de prensa contando la situación que estamos atravesando en el sector e indicando día y hora de una gran marcha nacional”, explicó.
La protesta continuará después de la conferencia, cuando empresarios y trabajadores se movilicen hasta avenida Corrientes 672, donde tienen previsto presentar un petitorio ante las autoridades.
De esta manera, la industria del calzado buscará instalar sus reclamos en la agenda pública y solicitar respuestas frente a las dificultades que afectan a la producción nacional.
El objetivo de la jornada, según los organizadores, es advertir sobre el impacto que la crisis tiene sobre las fábricas y los empleos, además de reclamar condiciones que permitan recuperar la actividad.







