Leandro Petersen renunció a su cargo como director de Marketing de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en un movimiento que sacude la estructura del organismo conducido por Claudio “Chiqui” Tapia. La dimisión se concreta en medio de investigaciones judiciales sobre el ente madre del fútbol argentino y bajo sospechas que lo señalan como el presunto testigo secreto requerido por la justicia de Estados Unidos en la causa por maniobras financieras de la firma TourProdEnter.
Durante sus nueve años de gestión, Petersen fue el responsable del desarrollo de la marca global de la Selección argentina y la firma de más de 120 patrocinios internacionales. “Desde hace mucho tiempo veníamos planificando esto; tengo otros desafíos, pero de estos lugares uno nunca se va”, expresó al despedirse públicamente junto a Tapia y el tesorero Pablo Toviggino.
En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, el ex directivo agradeció al Comité Ejecutivo, a los futbolistas y al cuerpo técnico del seleccionado por la libertad para innovar en los acuerdos comerciales. “Demostramos que el fútbol también puede impulsar innovación, acuerdos globales y una marca con impacto mundial”, remarcó sobre su balance al frente del área.
Detrás de su salida se perfila un nuevo escenario dentro de la política deportiva nacional. Tras dejar su función en la calle Viamonte, trascendió que Petersen planea volcarse a la política institucional con la aspiración de competir por la presidencia de Boca Juniors en las elecciones del club pautadas para diciembre de 2027.






