River Plate consiguió una victoria sufrida ante San Lorenzo en una nueva edición del clásico, definida por penales tras un empate 2-2 que tuvo de todo: goles, expulsiones y un desenlace agónico en el tiempo suplementario. De esta manera, el conjunto de Coudet se clasificó a los cuartos de final del Torneo Apertura.
El partido comenzó cuesta arriba para el conjunto de Boedo cuando, a los 27 minutos del primer tiempo, Matías Reali vio la tarjeta roja directa por una acción de juego brusco grave. Sin embargo, a pesar de la inferioridad numérica, el "Ciclón" golpeó primero a los 36' con un cabezazo certero de Rodrigo Auzmendi que batió a Santiago Beltrán.
Reacción y suspenso en el alargue
En el complemento, River salió decidido a buscar la igualdad y la encontró a los 9' gracias a Marcos Acuña, tras una gran asistencia de Juan Fernando Quintero, quien ingresó desde el banco para cambiarle la cara al equipo. El 1-1 se mantuvo hasta el final de los 90 minutos, obligando a jugar el tiempo suplementario.
En el primer tiempo del alargue, San Lorenzo volvió a ponerse en ventaja con un testazo de Fabricio López a los 3', aprovechando una desatención defensiva. Cuando parecía que la victoria se iba para Boedo, apareció la jerarquía de "Juanfer" Quintero a los 16' del segundo tiempo suplementario para marcar el 2-2 definitivo y llevar la definición a los penales.
La figura de Santiago Beltrán
En la tanda desde los doce pasos, la tensión fue bestial. Tras varios remates fallidos por ambos lados —incluyendo disparos desviados de Perruzzi y Rodríguez—, el arquero millonario Santiago Beltrán se convirtió en el héroe de la noche al detener el último penal de Mathías De Ritis.
Previamente, Joaquín Freitas había convertido su remate para poner a River 4-3 arriba. Con esta atajada final, el equipo de Núñez se quedó con el festejo en un partido que dejó en evidencia la entrega de ambos planteles y la vigencia de Quintero como conductor absoluto del "Millonario".






