Un hecho de características insólitas sorprendió a los efectivos policiales del interior provincial. Un sujeto que había sustraído diversos elementos de valor desde un comercio de la localidad de Herrera, en el departamento Avellaneda, se presentó de manera voluntaria en la dependencia policial para confesar el delito y restituir la totalidad de lo robado.
La investigación penal se había iniciado formalmente tras la denuncia de una comerciante de 32 años en la Comisaría 19ª de la mencionada comuna santiagueña. La damnificada explicó que personas desconocidas habían ingresado al patio de su local, ubicado en la intersección de Avenida Tucumán y calle Belgrano del Barrio 4, llevándose cuatro pesadas barras de hierro.
Ante el perjuicio económico, la fiscal de turno, Dra. Cecilia Rimini, dispuso la inmediata intervención del personal del área de Investigaciones y el análisis de las cámaras de seguridad públicas y privadas del sector. Sin embargo, el avance de las pericias técnicas quedó truncado por un inesperado giro provocado por el propio autor del ilícito.
Confesión en la seccional y justificación del hecho
Pocas horas después de radicada la denuncia, un hombre de 31 años, identificado por las autoridades policiales mediante las iniciales W. A. K., irrumpió en la mesa de entradas de la seccional. El individuo reconoció haber ingresado al comercio durante la noche anterior para apoderarse de los materiales de construcción de 13 metros de largo.
El implicado pidió disculpas ante los uniformados y alegó que cometió el robo porque "se encontraba alcoholizado y bajo el efecto de estupefacientes" en ese preciso momento. El acusado facilitó la dirección de su vivienda particular y coordinó con los agentes para que se procediera a la entrega inmediata de la mercadería sustraída.
Al ser notificada sobre la resolución espontánea del caso, la fiscal Rimini ordenó el secuestro formal de las estructuras metálicas y su posterior reconocimiento por parte de la propietaria. Por el momento, la Justicia determinó que el sujeto recupere la libertad tras labrarse un acta de identificación y compromiso de buen comportamiento en la causa.






