En una noche vibrante disputada en la ciudad de Santiago del Estero, Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras revertir el marcador y vencer por 3-1 a Estudiantes de La Plata en las instalaciones del Estadio Único Madre de Ciudades.
El trámite del partido comenzó adverso para el conjunto conducido por Ariel Holan. Al primer minuto de juego, el volante Alexis Castro convirtió la apertura del marcador para el elenco platense, sorprendiendo a la defensa rosarina en el amanecer del encuentro.
La remontada con Ángel Di María como figura
Pese al golpe inicial, el equipo auriazul reaccionó de la mano de Ángel Di María, quien se erigió como la principal figura del cotejo. El atacante igualó las acciones mediante un tiro libre y, minutos más tarde, convirtió desde el punto penal para dar vuelta el resultado y poner el 2-1 a favor del Canalla.
En el complemento, el equipo dirigido por Eduardo Domínguez buscó el empate, pero la estructura defensiva de Central logró contener las arremetidas del conjunto albirrojo en el tramo decisivo.
Cierre y consagración en el Madre de Ciudades
Sobre el epílogo de la contienda, el delantero Julián Fernández aprovechó un espacio en la defensa rival y selló el 3-1 definitivo para sentenciar la historia en tierras santiagueñas.
Tras el pitazo final del árbitro Darío Herrera, el plantel de Rosario Central inició los festejos en el césped del Estadio Único Madre de Ciudades, sumando un nuevo título oficial a sus vitrinas ante una multitud de simpatizantes que viajaron a la provincia.






