En el día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo, el sacerdote Rolly Tenti compartió un mensaje de esperanza para las familias que atraviesan dificultades económicas y convocó a los fieles a renovar su confianza en Dios a través de la intercesión del santo.
Durante una entrevista con A Primera Hora, el religioso recordó la figura de San Cayetano como un hombre que renunció a los bienes materiales para dedicar su vida al servicio de los más necesitados.
"En una situación social tan difícil como la Argentina de hoy, con mucha gente que ha perdido el trabajo y otra que lo busca, quienes son creyentes se vuelcan a los templos para pedir la gracia de poder tener un trabajo digno que les permita sostener a la familia", expresó.
"La necesidad acerca a la gente a Dios"
El sacerdote sostuvo que las dificultades económicas llevan a muchas personas a fortalecer su vida espiritual y buscar consuelo en la fe.
"Cuando hay realidades sociales duras, la misma necesidad mueve a la gente a acercarse más a Dios", afirmó.
Además, explicó que los santos representan un ejemplo de vida para los cristianos y, al mismo tiempo, son intercesores ante Dios para pedir distintas gracias.
"San Cayetano nos recuerda que es posible vivir con humildad, servir a los demás y confiar plenamente en la providencia de Dios", señaló.
Una invitación a rezar por el trabajo
Tenti remarcó que uno de los pedidos más frecuentes en esta fecha está relacionado con la posibilidad de acceder a un empleo estable que permita llevar dignamente el sustento a cada hogar.
"Dios conoce nuestras necesidades, pero el hecho de pedir expresa nuestra confianza en Él y nuestra humildad para reconocer que toda nuestra vida está en sus manos", reflexionó.
También pidió que la próxima visita del papa León XIV a la Argentina sea vivida desde la fe.
"No hay que politizar su presencia. Viene como sucesor de Pedro para confirmarnos en la fe y dejarnos un mensaje de esperanza", manifestó.
Bendición de los panes
Como parte de la celebración de San Cayetano, el sacerdote invitó a los fieles a participar de la tradicional bendición de los panes.
En la Catedral Basílica, las misas se celebrarán a las 9 y a las 20, momentos en los que los asistentes podrán acercar sus panes para ser bendecidos y luego compartirlos con sus familias, vecinos o compañeros de trabajo como símbolo de la providencia de Dios.






