Las artesanas santiagueñas Judith Basualdo y Paola Mansilla representaron a la provincia en la 55° Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, realizada en Catamarca, uno de los encuentros culturales y artesanales más importantes del país.
Durante nueve días, ambas exhibieron sus producciones en representación de la Subsecretaría de Cultura de Santiago del Estero y del Mercado Artesanal Municipal (MAM), llevando al público una muestra de la identidad y el trabajo artesanal santiagueño.
La cestería de Las Termas despertó gran interés
En diálogo con Nuevo Diario, Judith Basualdo destacó que la fiesta volvió a convocar a una importante cantidad de visitantes y remarcó la buena recepción que tuvo el stand de la provincia.
"Todos los artesanos del Mercado Artesanal estuvieron representados. La venta estuvo difícil, no fue como en otros años, aunque mejoró en los últimos días. Los catamarqueños aprovecharon para comprar al cierre, mientras que los turistas llevaban lo que les gustaba al pasar", comentó.
Además, aseguró que una de las propuestas más elogiadas fue la cestería de Las Termas de Río Hondo, presentada por Paola Mansilla a través del proyecto "Identidad Productiva Rihondeña".
"Le gustó mucho al público la artesanía santiagueña, sobre todo la cestería de Las Termas, que es muy particular y colorida", expresó.
Una gran vidriera para la producción artesanal
De acuerdo con la organización, alrededor de 760 artesanos participaron de esta edición de la Fiesta del Poncho.
Además de exhibir y comercializar sus productos, las representantes santiagueñas promocionaron los atractivos de la provincia mediante la entrega de material informativo a quienes visitaban el stand.
Basualdo señaló que este año predominó el público local.
"Hablando con artesanos que participan todos los años, hubo menos turistas, pero muchos catamarqueños aprovecharon para recorrer el predio, disfrutar de la gastronomía y conocer las distintas propuestas", indicó.
Destacó la organización del evento
Al hacer un balance de la experiencia, la artesana resaltó el nivel de organización de la tradicional feria catamarqueña.
"Del evento no puedo decir nada negativo porque estaba muy bien armado. Es increíble el lugar, cómo lo decoran. Se nota que ponen todo el empeño. Nos atienden muy bien y cuidan al artesano", afirmó.
También valoró el concurso que distingue a los mejores expositores de cada rubro, cuyos ganadores obtienen como premio un stand gratuito y un espacio destacado para la edición siguiente.






