En una consagración con tintes de épica local, el equipo de reserva del Club Atlético Sarmiento se coronó campeón del torneo provincial tras romper una sequía de casi dos décadas sin títulos en la categoría. El histórico logro, concretado tras superar una dramática fase eliminatoria ante Unión Santiago y sellar la coronación con una contundente victoria global por 7-0 en la serie final contra Vélez (3-0 en la ida y 4-0 en la vuelta), volvió a ubicar al «Profe» en lo más alto de la categoría juvenil. Tres de los integrantes y referentes del plantel —Jamiro Taboada, Gonzalo Sánchez Arriola y Santiago «Chino» Tévez— visitaron Radio LV11 para repasar en detalle las claves de un proceso que combinó disciplina, solvencia táctica y resistencia mental.
El descubrimiento del dato histórico y los orígenes del grupo
Durante la entrevista, los futbolistas admitieron que ignoraban la dimensión temporal de la hazaña hasta producido el logro, ya que la última coronación del club en la división de reserva se remontaba a entre 18 y 19 años atrás. La búsqueda del título venía incubándose desde la temporada anterior, cuando la exigencia del formato de competición restringía la clasificación a un solo equipo por zona y dejó al grupo con las ganas de dar el salto decisivo.

La conformación del plantel combinó piezas formadas en las divisiones inferiores de La Banda con futbolistas captados en pruebas abiertas o provenientes de otras instituciones. Jamiro Tahuaga transitó el proceso desde la séptima división; Gonzalo Sánchez Arriola recaló el año pasado tras un paso por Rosario; en tanto que Santiago «Chino» Tévez se sumó tras su recorrido en Instituto Santiago y Yanda, luego de un parate obligado por compromisos escolares. “Me he enterado de que había prueba en Sarmiento, me he preparado solo, he ido a hacer la prueba y gracias a Dios he quedado ahí”, recordó Tévez sobre su arribo a la institución.
La prueba de carácter en la fase de grupos y la epopeya de cuartos
El certamen exigió un alto nivel de adaptación en la fase de grupos de la Zona Banda, con duras visitas a escenarios complejos como los de Villa Unión y Central Argentina. Sin embargo, el quiebre emocional y futbolístico de la campaña aconteció en los cuartos de final frente a Unión Santiago, cuando Sarmiento cayó de local 3-1 en el choque de ida y quedó al borde de la eliminación.
“Tuvimos mucha confianza desde el primer partido. En la ida perdimos 3-1, pero hablábamos con los chicos y los profes que íbamos a salir a ganarlo. Se nos dio por empatarlo, fuimos a penales y tuvimos la posibilidad de ganar. La gente nos fue a apoyar allá y se dio cuenta de que estábamos haciendo algo bueno; supimos remontar el partido porque estaba difícil y encima ellos empezaron ganando. Supimos hacer la épica”, relató Sánchez Arriola sobre la épica jornada en la que lograron revertir el marcador global y prevalecer desde los doce pasos.

Respecto a la serie de penales, la preparación mental superó a la práctica táctica previa. Los jugadores revelaron que no habían ensayado la ejecución durante la semana, pero depositaron una fe absoluta en el guardameta del equipo. “Lo hablamos con el arquero porque venía con varias fallas en algunos partidos y le dijimos que era el día de él, que tenía que adivinar una, atajar una, y se le dio. Yo iba con mucha confianza, respiré antes de patear, me calmé y ya tenía pensado cruzarla”, acotó Sánchez Arriola. Por su parte, Taboada asumió la responsabilidad de sellar el trámite: “A mí me tocó patear la última para ganar el partido. Iba con mucha confianza. Cuando afirmé la pelota en el piso dije: 'La cruzo', porque el arquero no había adivinado ninguna”.
La identidad futbolística, la exigencia técnica y la vida cotidiana
En la serie final ante Vélez de San Ramón, el equipo impuso una abrumadora superioridad colectiva que se tradujo en el 3-0 de la ida y el 4-0 de la vuelta. El funcionamiento táctico se articuló a partir de la tenencia sostenida de la pelota, el despliegue dinámico por las bandas y la capacidad para adueñarse de la mitad de la cancha. Este modelo de juego fue consolidado bajo la conducción del cuerpo técnico integrado por el profesor Gallo y su asistente Dani, quienes imprimieron un estilo caracterizado por la intensidad y el rigor analítico desde el banco de suplentes.
“Lo más fuerte fue el juego, porque sabíamos tener tenencia de pelota. Atacábamos por afuera hasta que cambiamos la posición y supimos controlar más el medio; de esa forma pudimos lograr el objetivo”, explicaron los futbolistas. Sobre la dinámica con los entrenadores, Tévez detalló: “Dani ha sido el más tranquilo, el que nos daba la motivación de salir campeones, porque el profe Gallo por ahí tiene su locura, se altera en el banco y los otros profes lo calman. Pero todo bien para nosotros, siempre puteadas bien intencionadas para que estemos concentrados”.

El entendimiento dentro de la cancha se vio facilitado porque varios integrantes venían alternando entrenamientos con el plantel del Torneo Federal. Esta doble exigencia demandó también un alto grado de disciplina fuera del campo de juego, dividiendo sus rutinas entre el esfuerzo deportivo, la ayuda en los trabajos familiares de construcción u herrería —como en el caso de Tévez— y los estudios secundarios, ámbito donde Taboada destaca cursando la especialidad en Informática en la Escuela Técnica N° 2.
La proyección al profesionalismo y el sueño de la Primera
Con la copa obtenida y el reconocimiento de los referentes del primer equipo —como el capitán Maxi Sánchez Arriola o el experimentado Nico Juárez—, los tres juveniles vislumbran un horizonte cercano en el fútbol profesional. Taboada ya experimentó el roce al máximo nivel al debutar en la Copa Argentina frente a Lanús, donde se dio el gusto de enfrentar a profesionales de renombre: “El Tano me dijo: 'Dale Petri, vas a entrar'. Fue una sensación enorme. No estaba nervioso, tenía muchísimas ganas de jugar. Le encaré un mano a mano a Peña; son grandes jugadores y referentes del fútbol argentino. Traje el conjunto de recuerdo para regalarle a mi mamá”.

El título de reserva actuará así como plataforma de despegue institucional para una camada que busca consolidarse en el Federal y afianzar las bases del semillero bandeño. “El sueño de cada uno es ir paso a paso, escalón a escalón. Haber podido tener el privilegio de salir campeón en reserva es enorme; ahora el objetivo es debutar en la Primera Local y en el Federal si estamos bien física y mentalmente”, sintetizó Tévez, reflejando el sentir de un grupo que ya inscribió su nombre en la historia de Sarmiento.






