“¿Tengo edad para comenzar?”. Esa es una de las primeras preguntas que suelen hacerse muchos adultos mayores antes de iniciar una actividad física. El profesor de Educación Física Santiago Ingratta, integrante del área de Deportes de la Municipalidad de la Capital, visitó ADN de Radio por LV11 y dejó un mensaje claro: la edad no tiene por qué ser un impedimento para empezar, siempre que la actividad se adapte a las posibilidades de cada persona y avance de manera progresiva.
Durante la charla, Ingratta explicó que uno de los objetivos centrales del trabajo que realizan con adultos mayores es favorecer la movilidad cotidiana y conservar la mayor autonomía posible.
“La idea de la actividad física desde nuestra área es tratar de que uno se vuelva autónomo y no esté sedentario en la casa, para el bienestar de sí mismo”, señaló.
Empezar por algo tan cotidiano como levantarse de una silla
El profesor explicó que no existe un mismo punto de partida para todos. Cuando una persona llega a las clases, los docentes observan qué movimientos puede realizar y desde allí plantean una progresión acorde a sus posibilidades.
En algunos casos, el primer objetivo puede parecer sencillo, pero tiene un impacto directo sobre la independencia cotidiana.
“Levantarse solo de la silla es un gran paso para ellos”, ejemplificó Ingratta.
Esto implica poder incorporarse apoyando correctamente los pies y realizando el movimiento sin depender necesariamente de los brazos, un mueble u otra persona para levantarse.
A partir de allí se incorporan progresivamente diferentes ejercicios. El trabajo se realiza principalmente con el propio peso corporal, aunque también pueden utilizarse bandas elásticas, pelotas, steps y pesas livianas de uno o dos kilos, dependiendo del espacio y del grupo.
Incluso se suman propuestas de baile. Ingratta explicó que este tipo de actividades también aportan un componente recreativo y social, favoreciendo el encuentro entre quienes concurren a los centros.
El objetivo: mantener la autonomía
Uno de los puntos que atravesó la entrevista fue que hacer actividad física en la tercera edad no necesariamente significa entrenar con grandes cargas o realizar movimientos complejos.
El trabajo puede orientarse a acciones necesarias para desenvolverse diariamente: levantarse, desplazarse y conservar movilidad y fuerza para realizar tareas cotidianas.
Durante ADN de Radio también se destacó que muchas personas llegan a estos espacios después de largos períodos de sedentarismo, por lo que la adaptación debe realizarse gradualmente.
En ese sentido, la actividad propuesta por los profesores parte de las posibilidades de cada participante y va incorporando nuevos movimientos a medida que avanza el proceso.
Dónde se puede hacer actividad física gratis en Santiago
Ingratta explicó que el área de Deportes trabaja de manera articulada con espacios destinados a adultos mayores en diferentes sectores de la ciudad y que las clases son gratuitas.
Entre los lugares mencionados durante la entrevista se encuentran el Club de Abuelos, en Olaechea y Catamarca, donde las actividades se realizan lunes, miércoles y viernes por la mañana, de 8.30 a 10.30, y lunes y jueves por la tarde, de 15 a 17.
En el Cabildo las clases son los martes y jueves, de 8.30 a 9.30, mientras que en el barrio Los Flores se desarrollan los martes y viernes, de 15 a 17.
También existen propuestas en otros sectores de la Capital. Los horarios actualizados y puntos disponibles pueden consultarse a través de las redes sociales del área municipal de Deportes.
Una jornada especial por el Día del Jubilado
Durante su paso por LV11, Ingratta también anticipó una actividad que se realizará el próximo 25 de septiembre desde las 9 en Plaza Libertad.
Se tratará de una masterclass en el marco del Día del Jubilado, que reunirá a participantes de los diferentes espacios donde trabaja el área municipal.
La invitación también estará abierta a quienes quieran acercarse y participar de la propuesta.
Más allá de rutinas y ejercicios, Ingratta dejó durante ADN de Radio una idea central: comenzar a moverse puede partir de objetivos pequeños y cotidianos, y la finalidad no pasa únicamente por entrenar, sino por conservar movilidad, independencia y participación social durante la adultez mayor.






