El hallazgo del cuerpo de Nancy Godoy, la docente rural que permanecía desaparecida desde el pasado 7 de octubre, permitió conocer nuevos detalles sobre las dificultades que enfrentaron los investigadores durante los rastrillajes. La mujer fue encontrada este miércoles en un sector de monte espeso, barro y sin cobertura telefónica, al que los efectivos policiales solamente pudieron acceder a caballo.
El descubrimiento se produjo en inmediaciones del paraje El Malezal, aproximadamente a 15 kilómetros de la Escuela Rural N° 626, donde Godoy se desempeñaba como maestra suplente.
La ubicación del cuerpo representa un avance significativo en la investigación judicial, aunque todavía quedan interrogantes fundamentales por esclarecer, especialmente en relación con las circunstancias y la causa de su muerte.
El lugar presenta condiciones geográficas que dificultan considerablemente los desplazamientos. La vegetación cerrada, la presencia de barro y la ausencia de caminos transitables impiden el ingreso habitual de vehículos.
A estas complicaciones se suma la falta de señal telefónica, un factor que también condicionó las comunicaciones durante el operativo.
Dos policías a caballo y un recorrido de varios kilómetros para avisar del hallazgo
De acuerdo con la información conocida sobre el procedimiento, dos efectivos policiales que realizaban recorridos a caballo localizaron el cuerpo de la docente en una zona de difícil acceso.
La utilización de caballos resultó fundamental para desplazarse por sectores donde no podían circular camionetas ni otros vehículos convencionales.
Sin embargo, una vez producido el hallazgo, los uniformados se encontraron con otro inconveniente: en ese punto no existía cobertura de telefonía móvil.
Por ese motivo, debieron retroceder varios kilómetros a caballo hasta conseguir señal y comunicar lo sucedido a las autoridades policiales y judiciales.
Esta circunstancia permite dimensionar el aislamiento del sector y las dificultades que atravesaron los equipos encargados de buscar a Godoy desde su desaparición.
La complejidad del terreno también condiciona las tareas posteriores al descubrimiento.
Ante la imposibilidad de ingresar directamente con ambulancias o vehículos utilizados para los peritajes, el Ministerio Público Fiscal comenzó a coordinar un operativo especial que contempla la utilización de un helicóptero.
El objetivo es garantizar el acceso de los especialistas y realizar el traslado del cuerpo sin alterar elementos que puedan resultar importantes para la investigación.
La preservación del lugar constituye una prioridad, ya que los peritos deberán examinar el entorno en busca de indicios que permitan reconstruir lo sucedido.
Posteriormente, los estudios forenses deberán contribuir a determinar la causa de la muerte y aportar información sobre las circunstancias en las que se produjo.
Uno de los interrogantes que intentará resolver la investigación es si Godoy murió en el lugar donde fue encontrada o si su cuerpo fue trasladado hasta ese sector posteriormente.
Por el momento, no se informó una conclusión pericial definitiva sobre esos aspectos.
Cinco personas detenidas y una investigación que continúa
Mientras avanzaban los rastrillajes, la Justicia desarrolló distintas medidas para esclarecer la desaparición de la docente y establecer eventuales responsabilidades penales.
Según la información difundida, cinco personas vinculadas con el entorno rural donde se perdió el rastro de Godoy permanecen detenidas con prisión preventiva.
El principal imputado es Ireneo Antonio Zarza, señalado como capataz y encargado de la estancia relacionada con la investigación.
Sobre él recae la sospecha de haber participado directamente en el presunto femicidio, una hipótesis que deberá ser acreditada mediante las pruebas reunidas en el expediente.
También se encuentran imputados los trabajadores rurales Felipe Sandoval y Nahuel Rojas, junto con Rosa Leguizamón, identificada como conocedora de la zona y pareja de Rojas.
Estas tres personas están acusadas de encubrimiento agravado, según los datos aportados sobre la causa.
El quinto involucrado es Ernesto Ezequiel Bordón, allegado al grupo, quien fue imputado por falso testimonio a partir de presuntas contradicciones detectadas durante sus declaraciones.
Con la localización del cuerpo, los investigadores dispondrán de nuevas posibilidades para avanzar en la reconstrucción de los hechos.
Los resultados de los estudios forenses, las pericias en el terreno y el análisis de las pruebas incorporadas al expediente serán determinantes para establecer qué ocurrió con la docente.
Además, se espera que la Fiscalía evalúe nuevas medidas procesales y eventuales declaraciones de los imputados, de acuerdo con el avance de la investigación.
Las acusaciones formuladas hasta el momento no constituyen una declaración de culpabilidad, y las responsabilidades de cada persona deberán determinarse mediante el proceso judicial correspondiente.
El hallazgo de Nancy Godoy pone fin a semanas de búsqueda, pero abre una etapa decisiva para la causa: conocer las circunstancias de su muerte y esclarecer las posibles responsabilidades de quienes están siendo investigados.






