Luego de la caída sufrida por la Selección Argentina en la final del Mundial 2026 frente a España, el Gobierno nacional debió readecuar la logística de recepción del plantel en Buenos Aires. A raíz de la comunicación oficial de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), que argumentó que los futbolistas no tienen ánimo de celebrar, la Casa Rosada descartó la declaración de un feriado nacional y suspendió los planes de festejos masivos. La decisión partió de los propios deportistas ante el frustrado intento por revalidar el título ecuménico.
Recibimiento con honores pero sin presencia política
Pese a la cancelación de los actos populares, el Poder Ejecutivo dispuso la organización de un procedimiento de recepción de carácter puramente protocolar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. El arribo de la comitiva será escoltado por una guardia de honor del Regimiento de Granaderos y supervisado por autoridades de Aerolíneas Argentinas y el Ministerio de Seguridad Nacional, sin participación de funcionarios del Gabinete. Desde Balcarce 50 señalaron que la intención oficial fue priorizar la privacidad de los deportistas y evitar cualquier tipo de uso político de la jornada.
Desarticulación del plantel y operativo de seguridad
El contingente que arribará esta tarde a suelo argentino no contará con la plantilla completa, ya que figuras centrales como Lionel Messi y Rodrigo De Paul partieron directo hacia sus clubes en Estados Unidos. Tras aterrizar en el vuelo chárter, los futbolistas se trasladarán hacia el predio de la AFA para compartir una cena privada y posteriormente desconcentrar hacia sus domicilios. Por su parte, la Ciudad de Buenos Aires mantendrá los controles y vados de seguridad desplegados en la zona de Plaza de Mayo hasta reordenar la circulación del tránsito vehicular.






