Un violento temporal con ráfagas de viento superiores a los 115 km/h y lluvias torrenciales azotó al estado brasileño de Río Grande del Sur. Las inclemencias climáticas provocaron graves inundaciones, anegamientos y voladuras de techos, dejando un trágico saldo de personas fallecidas, desaparecidas y más de 700.000 usuarios sin suministro eléctrico en 151 municipios.
La ciudad de Caxias do Sul resultó una de las áreas más castigadas por la fuerza de las precipitaciones, que superaron los 159 milímetros en una sola jornada. En la zona, el arrastre de las corrientes provocó la muerte de dos menores y la búsqueda intensa de su madre, sumado al deceso de un operario y al trágico fallecimiento de un motociclista en Pelotas tras impactar contra un cable de alta tensión derribado.
Los vientos huracanados volcaron camiones de gran porte en centros logísticos y provocaron el colapso de infraestructuras urbanas. Personal de Defensa Civil mantiene desplegados operativos de rescate y asistencia humanitaria en la Serra Gaúcha, mientras las autoridades monitorean la cuenca de los ríos ante la amenaza inminente de nuevas crecidas y deslizamientos de tierra.






