Momentos de extrema tensión y confusión se vivieron en pleno centro administrativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Poco después de las 15 horas, las alarmas internas del histórico Palacio de Hacienda, ubicado sobre la calle Hipólito Yrigoyen al 250, comenzaron a sonar indicando una orden de evacuación inmediata luego de que ingresara una advertencia telefónica anónima sobre la supuesta presencia de un artefacto explosivo en las dependencias estatales.
Ante la gravedad del llamado, trabajadores, personal de maestranza, asesores y secretarios debieron abandonar las oficinas en orden y de manera preventiva hacia las calles adyacentes. De forma simultánea, efectivos especializados de la Policía Federal Argentina (PFA) tomaron el control de los accesos principales e iniciaron una exhaustiva inspección por las diferentes plantas del edificio utilizando perros rastreadores y equipos técnicos de alta complejidad para descartar cualquier elemento de peligro.
Caos vehicular por el perímetro de seguridad
A raíz de la envergadura del procedimiento y por estrictas razones de seguridad civil, las autoridades policiales dispusieron la restricción inmediata de la circulación peatonal y vehicular en todo el perímetro que rodea a la cartera económica nacional.
La Secretaría de Transporte y Seguridad Vial del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires implementó un esquema de desvíos de emergencia que afectó la conectividad de la zona:
Se estableció un corte total de tránsito sobre la calle Hipólito Yrigoyen, en el tramo comprendido entre las avenidas Bolívar y Paseo Colón.
Se registraron importantes demoras en las arterias linderas a la Casa Rosada y la zona del Bajo porteño debido al desvío forzado de líneas de colectivos y vehículos particulares.
Efectivos de la Policía de la Ciudad colaboraron en el encauzamiento de los peatones para mantenerlos alejados del Palacio de Hacienda.
Protocolos en desarrollo
Hasta el cierre de esta edición, los voceros oficiales del Ministerio de Seguridad informaron que no se reportaron personas heridas, descompensadas ni situaciones de violencia o riesgo adicional durante el proceso de salida del personal.
Los especialistas de la Brigada de Explosivos de la PFA continuaban recorriendo minuciosamente despachos, subsuelos y áreas comunes de la estructura edilicia en busca de anomalías, en un operativo que promete extenderse por varias horas antes de autorizar el reingreso seguro de las actividades administrativas habituales en la cartera económica.






