La Justicia de Termas de Río Hondo dictó la prisión preventiva para la madre, la abuela y la tía de un niño de 8 años que permanece internado en el Hospital Garrahan, en Buenos Aires, mientras avanza una delicada investigación judicial.
La medida fue resuelta por el juez de Control y Garantías Diego Vittar, quien hizo lugar al planteo formulado por el Ministerio Público Fiscal.
La causa busca esclarecer presuntos hechos de abuso sexual y corrupción de menores. El grado de eventual responsabilidad de cada una de las personas investigadas deberá establecerse durante el proceso.
En diálogo con Nuevo Diario, Vittar explicó algunos de los elementos considerados para disponer que las tres mujeres continúen privadas de su libertad mientras se desarrolla la investigación.
Por qué se ordenó la prisión preventiva
Uno de los fundamentos señalados por el magistrado es que la causa se encuentra todavía en una etapa inicial y quedan pendientes distintas medidas consideradas relevantes para esclarecer lo ocurrido.
La investigación requiere avanzar sobre elementos que ya fueron incorporados al expediente y otros datos que todavía deben ser reconstruidos.
Entre ellos aparecen los numerosos teléfonos celulares secuestrados durante los procedimientos realizados en el marco de la causa.
Los dispositivos deberán ser sometidos a las correspondientes pericias.
Investigan horarios y movimientos
Otra de las líneas sobre las que deberá avanzar la investigación tiene que ver con los horarios y movimientos de las personas que habrían concurrido al domicilio vinculado con los hechos investigados.
El objetivo de estas diligencias será contribuir a reconstruir qué ocurrió y determinar, sobre la base de la evidencia reunida, qué grado de participación pudo haber tenido cada persona.
La prisión preventiva dispuesta en esta instancia no constituye una condena, sino una medida cautelar adoptada mientras continúa el proceso judicial.
El niño permanece internado en Buenos Aires
Mientras la Justicia santiagueña profundiza las medidas investigativas, el niño de 8 años permanece internado en el Hospital Garrahan, en la Ciudad de Buenos Aires.
Por tratarse de un menor y de una investigación vinculada con presuntos delitos contra su integridad sexual, su identidad y otros datos que permitan identificarlo deben permanecer protegidos.
La causa continuará ahora con las pericias pendientes y el análisis de los elementos incorporados al expediente.
Será el avance de esas medidas el que permita a los investigadores establecer con mayor precisión las circunstancias del caso y las eventuales responsabilidades.
Hasta entonces, las acusaciones contra las personas investigadas deberán ser acreditadas dentro del proceso judicial, respetando las garantías correspondientes.






