La comunidad de Chascomús se encuentra consternada ante un hecho de extrema violencia que es objeto de una minuciosa investigación judicial. El luctuoso episodio, que culminó con el fallecimiento de un adolescente de 15 años identificado como Kevin Martínez, combina un siniestro vial con una posterior y cobarde agresión física mientras el menor se debatía entre la vida y la muerte en la vía pública.
El hecho se originó en la intersección de las calles Jacarandá y Julián Quintana. Martínez circulaba como acompañante en una motocicleta Honda XR 150, la cual era conducida por otro joven de 17 años. Por razones que se tratan de establecer, el rodado menor fue embestido de forma violenta por un automóvil Ford Ka, guiado por una mujer de 25 años. A raíz del fortísimo impacto, ambos motociclistas salieron despedidos, sufriendo politraumatismos de gravedad.
Fuentes policiales ligadas al caso informaron que, tras verificar los datos del rodado menor, se constató que la motocicleta presentaba un pedido de secuestro activo por robo radicado el pasado 9 de mayo. No obstante, las pericias preliminares descartaron de cuajo la hipótesis de una persecución previa, indicando que la conductora del automóvil impactó a los jóvenes de manera totalmente accidental. Martínez falleció horas después en el hospital local, mientras que su acompañante permanece internado en estado crítico.
El caso dio un vuelco escandaloso y sumó un elemento de extrema gravedad institucional a partir de la viralización de un video que ya se incorporó al expediente. Según las denuncias y las imágenes fílmicas, mientras el adolescente herido permanecía inmovilizado a la espera de la ambulancia, un vecino del lugar, identificado por las iniciales L.M., irrumpió en la escena. Ante la aparente pasividad de efectivos policiales, agentes municipales y testigos, el sujeto agredió al menor con golpes en la cabeza y lo tomó fuertemente del cuello.
La investigación penal preparatoria se encuentra a cargo de la SubDDI de Chascomús y la causa fue caratulada inicialmente como homicidio culposo. En este escenario, los resultados que arroje la operación de autopsia ordenada por el fiscal interviniente serán de vital importancia para el futuro de la causa: los forenses deberán determinar fehacientemente si el deceso de Martínez se produjo como consecuencia directa del choque o si la salvaje agresión posterior influyó de manera determinante en el desenlace fatal.






