Una nueva tragedia ferroviaria conmocionó a Egipto este domingo tras registrarse un choque por alcance entre dos trenes de pasajeros a la altura de la región de Al Ayat, en la provincia de Giza, a unos 59 kilómetros al sur de la capital, El Cairo. El impacto entre las formaciones provocó el descarrilamiento de múltiples vagones y dejó un saldo inicial de al menos cuatro personas muertas y 88 heridas.
De acuerdo con los informes preliminares suministrados por la autoridad ferroviaria egipcia, uno de los trenes —que cubría el trayecto entre Guiza y Fayum— embistió por la parte posterior a otra formación que había partido desde El Cairo con destino a la ciudad sureña de Asuán. El Ministerio de Salud y Población precisó que 49 de los heridos fueron derivados al Hospital Al Wasta, 29 al Hospital Al Ayyat y 10 al centro médico de Atfih, mientras los equipos de rescate trabajaban en el lugar operando grúas pesadas para remover los restos de la estructura colapsada.
Investigación oficial y antecedentes en la región
Frente a la magnitud del siniestro, el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, emitió un comunicado oficial manifestando su seguimiento de la crisis y disponiendo la apertura de un sumario de urgencia. "He instruido a los aparatos del Estado para que proporcionen la atención médica necesaria, aceleren la investigación de las circunstancias del accidente y responsabilicen a todo aquel cuya negligencia quede probada", aseveró el mandatario tras enviar sus condolencias a las familias afectadas.
La zona de Al Ayat cuenta con un luctuoso historial en materia de seguridad sobre rieles. En el año 2002, el sector fue escenario de la peor catástrofe ferroviaria del país africano cuando un incendio masivo a bordo de una formación provocó la muerte de más de 370 personas. Asimismo, en 2009, una serie de colisiones registradas en el mismo tramo derivó en decenas de víctimas fatales, reabriendo el debate sobre el estado y la modernización de la red de transporte en la región.






